Enciendes la televisión, e incluso antes de reconocer el programa comienzas (casi por inercia) a presionar el botón encargado de aumentar el volumen… Si este tipo de costumbres auditivas te resultan familiares, debes ponerle un alto, ya que con el paso del tiempo generan lesiones en el oído que pueden ser irreversibles. ¡No corras riesgos y pone atención a estos consejos!

"Nuestro aparato auditivo reacciona ante ondas sonoras, las cuales traduce en impulsos nerviosos que se envían al cerebro, donde son decodificaos como sonidos", explica el otorrinolaringólogo Rodrigo Iñiguez. Sin embargo, cuando estos son demasiado fuertes y prolongados, las estructuras sensibles del oído interno (tímpano, células ciliadas o cóclea, por mencionar algunas) pueden dañarse y causar lo que se conoce como pérdida de la audición inducida por el ruido, establece el National Institute on Deafness and Other Communication Disorders (NIDCD), de estado unidos; dicha condición suele generarse como consecuencia de la continua exposición a sonidos mayores de 75 decibeles.

Al escuchar sonidos por encima de esa cifra durante más de una hora, se corre el riesgo de tener hipoacusia, que es pérdida auditiva inducida por el ruido y trauma acústico. Así que si una persona va a estar expuesta a más de 80 dB, tiene que protegerse los oídos y, si no tiene protección, debe evitar permanecer en ese lugar más de 60 minutos

Identifica si tienes una lesión

Según información publicada por la American Academy of Audiology (AAA), de Estados Unidos, la pérdida de audición inducida por el ruido, puede estar acompañada por un zumbido en los oídos e}o en la cabeza (tinnitus), el cual se mantiene constante o intermitente a lo largo de la vida. Debes tomar en cuenta que los síntomas son distintos de acuerdo al grado de lesión. Desde leve -donde la persona pide que le repitan de manera ocasional algunas palabras, hasta profunda, que se refiere a la pérdida casi completa de la audición.

Prevé los daños

La doctora Elizabeth Chamlati, del instituto de la Comunicación Humana de México, sostiene que no exponerse de manera continua a sonidos fuertes es una manera de evitar daños auditivos; por ejemplo, las personas que se desenvuelven en ambientes de mucho ruido deben tomar descansos cada media hora o una hora; asimismo, lo recomendable es nunca colocarse cerca de bocinas.

"El uso de tapones es una de las medidas más recomendabls para aquellas personas que están expuestas de forma regular a sonidos mayores a los 75/85 db", afirma Chamlati; la entrevistada recalca que deben estar bien ajustados al oído, porque existen espacios abiertos entre ellos y la piel, y la protección no es confiable. Deben de estar hechos de material suave como neopreno, y contar con un diseño que se amolde a la oreja. #El malestar que ocasionan las Enfermedades #Salud