La historia de Jono Lancaster es muy triste, con treinta años el joven ha crecido padeciendo toda su vida del síndrome Treacher Collins, una rara enfermedad genética que se caracteriza por deformaciones en la cabeza y en la cara. Jono nació en el Reino Unido donde, según la BBC aproximadamente 10.000 bebés se ven afectados por estos síntomas en ese país. Ya hace un tiempo Jono ha estado dando charlas y realizando documentales sobre el tema.

Sus padres lo dieron en adopción 36 horas después de que naciera. Jono los ha perdonado pues ha llegado a comprender totalmente el miedo que hayan podido sentir y sus padres adoptivos han sido maravillosos con él. Jono comenta que siempre se ha sentido muy solo y desesperado por tener amigos. Odiaba mirarse en el espejo y en su adolescencia sufrió una severa depresión. Gracias a Dios la ha podido superar y hoy en día acepta completamente su apariencia. Se ha sometido a varias operaciones estéticas y el hospital ha sido casi como su segundo hogar. Ahora tiene novia y trabaja ayudando a adultos con autismo.

El extraordinario joven se siente contento porque ha superado muchos de sus problemas y lo que quiere es ayudar a las personas que padezcan el mismo síndrome y darles ejemplo. Recientemente se ha decidido a viajar a Adelaida en Australia a conocer y tratar de ayudar a un niño de dos años con la misma afección, Zackary Walton. Zackary se someterá a su primera operación el próximo año.

La madre del niño Sarah Walton, contactó con Jono a través de Facebook para pedirle que visitara a su hijo, cuando este acepto ir a Australia, la señora estaba contentísima. Sarah también ha estado organizando una campaña para recaudar fondos para poder afrontar los grandes y diversos gastos médicos que esta enfermedad necesita

Aunque el síndrome es incurable, las malformaciones se pueden operar mediante cirugía plástica y así mejorar algunos síntomas. Las personas que sufren de esta extraña enfermedad realmente lo pasan muy mal. Tienen dificultades para dormir, muchos padecen de sordera, ceguera y se les complica bastante el hablar y el comer. #El malestar que ocasionan las Enfermedades #Salud #Niños