Recupera la #Salud sin engordar. Dejar de fumar es un proceso, y aún quien toma la decisión "de un día para otro", debe elaborarla a conciencia. Sin embargo, aunque parezca una misión imposible, renunciar al cigarrillo y no aumentar de peso puede ser posible, sólo hay que tener total convicción y fortaleza para no caer en la tentación de volver a él. En tal caso, es necesario combinar dos aspectos fundamentales desde el momento en que se toma la decisión de erradicar este mal hábito de nuestras vidas, según la doctora Goergina Alberrro, especialista en nutrición y tabaquismo:

Modificar los hábitos alimenticios. Seleccionar conscientemente los alimentos que le hacen bien a tu salud.

Realizar actividad física: hacer algún tipo de ejercicio que te dé placer y que puedas practicarlo a diario, o al menos tres veces por semana.

En la mayoría de los casos que, en el momento que el cigarrillo se está alejando de tu vida, aparece la necesidad de comer más en sustitución de esos espacios en los que te encontrabas fumando.

Alimentos aliados

Hay ciertos alimentos y bebidas que pueden ayudarte a controlar esta ansiedad sin que esto implique una suma de calorías innecesarias.

Algunos de ellos son:

  • Vegetales del grupo A: acelga, achicoria, pimiento, apio, berenjena, berro, coliflor, endibia, escarola, espárragos, espinaca, hinojo, lechuga, pepino, rábano, repollo, coles de Bruselas, tomate y calabacín.
  • Gelatina y refrescos con gas dietéticos
  • Clara de huevo
  • Caldos de verduras caseros
  • Frutas piña, cerezas, ciruelas, frambuesas, kiwi, limón, mandarina, moras, naranja, papaya, sandía
  • Infusiones: café o té.

Sumar nutrientes extra

El consumo de tabaco e incluso la exposición al humo ambiental del cigarrillo (fumador pasivo) incrementan También las necesidades de algunas vitaminas y minerales que actúan como mecanismo de defensa del organismo y que el fumador tiene en concentraciones bajas.

A fin de adquirir buenos hábitos alimenticios se deberá tener en cuenta la importancia de respaldarse en un buen plan nutricional que permita obtener los nutrientes que por fumar se han dejado de consumir, y por tanto, mantener una alimentación saludable.

Con un buen plan de alimentación conseguirás mantenerte alejado del cigarrillo sin aumentar de peso.

Durante los desayunos puedes tomar: yogur desnatado, frutas de la estación, jugo de naranja o tostadas de pan integral con algo de dulce bajo en calorías.

Si tienes hambre o ansiedad a media mañana puedes consumir una ensalada de frutas frescas, u yogur desnatado, un pan integral con mermelada dietética, melón, gelatina o plátano.

En la comida te ayudará comer una milanesa de soya con puré de calabaza, pollo asado con verduras salteadas, arroz con atún al natural, tortilla de espinaca, hamburguesa de soya, pescado asado o salmón. Y como postre una ración de fruta.

A media tarde un batido de melón, 1 plátano, galletas de salvado con queso para untar light o una manzana.

Y en la cena una ensalada de trigo y zanahoria, ensalada de lechuga, palmitos y albahaca, vegetales al wok, ensalada de papas (patatas), remolacha y clara de huevo, arroz integral o ensalada de pepino. Además una la fruta de tu elección.

Con esta dieta alimenticia cubrirás las necesidades de vitaminas y minerales que tu cuerpo necesita y evitarás sentir ansiedad por haber dejado el cigarrillo, por lo tanto, no subirás de peso mientras superas la crisis por haber dejado de fumar.