Hace unos días el presidente Enrique Peña Nieto informó que se establecerá en todo México el alcoholímetro, esto como una medida para frenar el alto índice de accidentes vehiculares relacionados con la ingesta de alcohol. Los jóvenes son uno de los sectores más afectados debido a que buscan permanecer en un estado de euforia el mayor tiempo posible.

Especialistas consideran que  la felicidad, y el "gozar de la vida", no se consiguen con los excesos ni con la euforia artificial que provocan las bebidas alcohólicas, también apuntan que si los adolescentes o adultos buscan divertirse, caen en un grave error al estimularse nocivamente y forzar su cerebro con la ingestión de grandes cantidades de alcohol (o peor si es con drogas), ya que el efecto de la "alegría forzada" que se produce es muy corto, pero a la vez muy dañino para la #Salud tanto física como mental.

La  OMS (Organización Mundial de la Salud) explica lo siguiente:

"El consumo de alcohol es un factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos". Además, se necesita tomar cada vez más cantidad de alcohol para lograr el mismo "efecto agradable" que se obtuvo en las primeras ocasiones. El abuso produce la llamada "cruda", que aparte de los dolores de cabeza, mareos y sed, algunos investigadores comprobaron (mediante estudios) que la resaca tiene otros efectos adicionales: disminuye la memoria, hace lenta la capacidad de reacción y dificulta la concentración. No obstante, muchos jóvenes que acostumbran alcoholizarse (que lo hacen por moda, por curiosidad o por presión de sus amigos), defienden o justifican su postura diciendo: "no pasa nada, son puras exageraciones".

Los profesionales de la salud coinciden en afirmar que podemos tener varias creencias o ideas equivocadas en relación con las bebidas alcohólicas, como por ejemplo:

      - Que para gozar de la vida es necesario embriagarnos.

      - Que el efecto o la "alegría forzada" que se logra es equivalente a la felicidad.

     - Que con los excesos vamos a ser felices: tomar mucho hasta caernos de borrachos.

   - Que tenemos que ingerir bebidas con alcohol para estar a la moda y no desentonar con los demás.  Es decir, para socializar.

Además, manifiestan que la sobriedad es la mejor condición que se puede tener para disfrutar de la vida. Lo que no se logra en un estado de embriaguez, ya que en esta circunstancia los sentidos disminuyen su capacidad, y no es posible ver, ni oír, ni saborear, ni oler ni sentir igual que cuando se está sobrio. Y con respecto a los excesos, aseveran que pueden llegar a ser muy enfermizos y romper el equilibrio emocional y/o dañar la salud mental.

Por otra parte, señalan que algunos de los elementos indispensables para lograr la felicidad o para disfrutar de la vida, son:

  • Tener cubiertas todas las necesidades básicas: alimentación, vestir, vivienda, etc.

  • Conservar una buena salud física.

  • Mantener una mentalidad y comportamiento positivos.

  • Tranquilidad de conciencia.

  • Satisfacción sexual.

  • Divertirse sanamente (sin alcohol ni drogas).

  • Lograr los objetivos o metas personales.

Otra de las conclusiones a la que han llegado los especialistas, es la siguiente: Algunas personas utilizan la ingestión de bebidas embriagantes para aparentar o simular un "goce" y tratar de convencer a los demás de que están disfrutando, y de que con ese estilo de vida son muy "felices". Pero la realidad es que las bebidas alcohólicas y los excesos nada tienen que ver con la auténtica felicidad ni con estar disfrutando verdaderamente de la vida; y la prueba está en que mucha gente se embriaga para tratar de olvidar sus problemas, o porque su situación no es como la quisieran.