Escribe a la cigüeña, pero antes, pierde unos cuantos kilos.

Si cada nueva mamá se concientizara de los efectos del embarazo y el sobrepeso, médicos y organizaciones gubernamentales no estarían tan preocupados al rededor mundo debido a esta pandemia. Según el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades en U.S.A., 22.1% de las mujeres embarazadas padecen obesidad, incluso antes de la concepción.

''La obesidad afecta directamente a la fertilidad femenina, el embarazo, parto, la recuperación postparto y al bebé''. Informa el Dr. Raul Artal del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos.

El simple hecho de quedar embarazada puede desencadenar algún cuadro de obesidad. Los quistes en los ovarios son un enemigo común de las mujeres con sobrepeso, lo cual altera la ovulación.

Luego de quedar en cinta, la obesidad incrementa considerablemente y con ello, las posibilidades de diabetes gestacional, hipertensión, preclamsia, un parto difícil, cesárea, aborto espontaáneo y dificulta el monitoreo del bebé por medio de ultrasonido.

El sobrepeso puede causar macrosomia, el crecimiento excesivo del feto, incrementando la posibilidad de cesárea, proceso más riesgoso que el parto natural. La anestesia resulta más peligrosa en mujeres obesas, incluso al dar a luz de manera natural. Las madres en esta situación son más propensas a sufrir hemorragias durante y después del alumbramiento, además de tener menos posibilidades de perder el peso durante la dulce espera. Las consecuencias en el recién nacido se presentan desde el momento de nacer y al ir creciendo, obesidad (por supuesto), mutaciones genéticas, cardiopatías y problemas de la espina.

No hay por qué alarmase al leer todo esto, o pensar en cancelarle a la cigüeña. Aquí unos consejos a considerar para no sufrir todo lo anterior.

-Primero, obtener bienestar emocional, físico y espiritual. Hacer ejercicio cardiovascular previo al embarazo ayudará a controlar los estados de ánimo provocados por las hormonas, tomar tiempos a solas y realizar actividades como la lectura o acudir al templo de su fe, ayudará al balance que el cuerpo necesita para alinearse y ser un campo fértil.

-Conocer la escala de peso en las mujeres (no embarazadas) y cuáles son los niveles normales en el aumento de peso durante la gestación.

-Escuche a su cuerpo pero obedezca a la razón, los antojos no son un pretexto para embarnecer arbitrariamente. Así como se mantiene lejos del alcohol y cigarrillos, no engorde su dieta con azúcares, refrescos y opte por frutas, una dieta balanceada y EJERCICIO.

-Siga los consejos de su médico y no se exceda en la búsqueda de información. Solamente creará stress y nerviosismo desde antes del embarazo, pues un embarazo saludable puede evitar la conocida muerte de cuna.

-Programe la alarma de su móvil indicándole que es momento de activarse, estacione el auto alejada de la entrada del supermercado, use las escaleras en lugar del elevador.

-Un plan de pérdida de peso realista evitará frustración, incluso ganar más peso. No se desmotive si el peso perdido es del 5% o 10% del deseado. Estas cifras incrementarán drásticamente el quedar embarazada. #Salud #Belleza