En este mes de mayo 2015, el Dr. Héctor Durán, médico especialista en Cirugía Reconstructiva y Plástica, subió a la plataforma online Change.org una petición. En ella lleva más de 15,000 firmas de simpatizantes y pretende llegar a las 25,000.

Para los que no están familiarizados con dicho sitio web, se trata de una iniciativa de Ben Rattray y Marcus Dimas, creada en la Universidad de Stanford en 2007, para darle voz y fuerza a los cambios positivos de la sociedad. Cualquier ciudadano con acceso a Internet puede subir su petición y ser un agente de cambio en su localidad. A través de la promoción y recaudación de firmas se presiona a los organismos gubernamentales o empresariales para cambiar.

En el caso del Dr. Durán, solicitó a la Secretaría de Educación Pública que no siga expidiendo cédulas correspondientes a la Maestría en Cirugía Estética. Dicho título es para profesionales de la #Salud, que estudiaron durante dos años una maestría en este campo. Generalmente, los doctores quienes recurren a la maestría, es debido a que no aprobaron el exigente examen de ingreso a la especialidad.

El problema radica en que los doctores especialistas y los que ostentan el grado de maestros no tienen los mismos estudios. Mientras que un especialista, al titularse como médico cirujano debe estudiar más de cinco años para obtener el grado de especialista; los maestros, en sólo dos obtienen su diploma.

La diferencia en conocimientos teóricos y experiencia práctica es abismal. A pesar de ello, ambos ejercen dentro del mismo campo. Entre los procedimientos que usualmente llevan a cabo, en el ámbito particular están: liposucciones, rinoplastias, aumento de mamas, inyecciones de bótox o colágeno, etcétera.

En diferentes medios, se ha hecho hincapié en la necesidad de que los pacientes revisen el historial académico de los doctores a los que asisten. No obstante una persona ajena al mundo de la salud, no tiene por qué saber la diferencia entre maestro y especialista. De esta mala práctica auspiciada por la SEP se derivan casos cuyos resultados no son los que el paciente deseaba e incluso la muerte.

Por ello es recomendable que al elegir un doctor para algún procedimiento estético, el paciente revise si cuenta con cédula de médico cirujano y de especialista. Una forma sencilla y discreta de hacerlo es ingresar el nombre del doctor (a) en la página web Buho Legal. Si estudió en cualquier parte de México, allí aparecerán sus títulos, fecha en que los obtuvo y la universidad que lo avala. Si realizó estudios en el extranjero, se puede preguntar en el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica y Estética. #El malestar que ocasionan las Enfermedades #Belleza