La industria farmacéutica ha tenido avances gigantes en su campo y nos ha beneficiado con un sinfín de sustancias que en ocasiones se han encontrado en la misma naturaleza. Sin embargo esta ha sido una tarea para nada fácil y actualmente se presentan retos desde múltiples perspectivas.

Antes de que un medicamento pueda ser comercializado las compañías y grupos de investigadores especialistas en su campo realizan diferentes protocolos de investigación para conocer sus efectos benéficos y dañinos, proceso que suele llevar años y diferentes etapas en las que se invierten millones y frecuentemente muchos de ellos no llegan a pasar los estándares para su uso, lo que se traduce en pérdidas monetarias aun que no siempre para el campo de la investigación.

En Estados Unidos la Administración de alimentos y medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) es la encargada de aprobar ó no los medicamentos en base a las pruebas realizadas. Ya que ningún medicamento en general es cien por ciento seguro, la FDA suele aprobar medicamentos que tienen ventajas que superan sus riesgos pero este se puede retirar en el momento que se prueben efectos secundarios nocivos.

Si bien existe cierto grado de incertidumbre sobre los efectos indeseables de los medicamentos, el beneficio que pueden brindar en la mayoría de los casos de los que son aprobados es muy alto. Por ejemplo los tratamientos actuales contra la infección por VIH son conocidos por producir dependiendo el medicamento efectos secundarios a nivel gastrointestinal, del sistema nervioso y sobre la distribución de grasa corporal que pueden ser corregidos al optimizar la terapia en la mayoría de los casos. Sin embargo estos medicamentos han llevado a esta enfermedad a tener índices de mortalidad muy por debajo de lo que antes eran y ofrecen una calidad de vida muy alta a los pacientes, incluso mujeres embarazadas que son portadoras del virus reducen el riesgo de transmitir la infección a sus hijos. 

En México la COFEPRIS (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) es el órgano que controla y vigila los medicamentos. #Salud #Medicina #Investigación Científica