Médicos e investigadores científicos llevan denunciando durante años el peligro que representa el abuso del uso continuado de pantallas y monitores integrados en los dispositivos electrónicos, cosa que parece no interesar a las autoridades médicas.

Según varios estudios realizados hasta la fecha, la utilización de este tipo de tecnologías, está directamente asociado a graves enfermedades oculares a largo y medio plazo. #Tablet

La luz blanca de los dispositivos LED (Tabletas, ordenadores, telefonía móvil, televisores o videoconsolas) emite niveles muy altos de luz cuyo impacto directo hace que se acelere hasta un 93% la desaparición de las células de la retina, las cuales no pueden ser regeneradas por nuestro organismo. Asimismo, las radiaciones LED disminuyen la viabilidad celular de un 75% a un 99%.

Ésta circunstancia es la que vienen denunciando distintas instituciones de distintos países al respecto del mal uso que damos a nuestros dispositivos electrónicos y de información desde hace años. Tales como las investigaciones realizadas por la Asociacion Optométrica Americana, la Universidad Complutense de Madrid, o los institutos de distintas empresas dedicadas a la #Medicina oftalmológica.

Según los distintos estudios presentados hasta ahora, se ha constatado que este tipo de dispositivos, pueden provocar problemas visuales serios a medio plazo, desde ojo seco, aumento de miopía, hipermetropía y astigmatismo, hasta degeneración muscular, la cual es la primera causa de ceguera en el mundo desarrollado.

Y las previsiones realizadas por los médicos, indican que el 80% de los consumidores de tecnologías electrónicas y de información con pantallas integradas padecerán antes o después graves patologías oculares.

Estamos pues ante un auténtico problema de #Salud pública, que lleva años siendo ocultado e ignorado por quienes debieran abordarlo de urgencia, ya que según los médicos e investigadores asociados a estos estudios, si no se afrontan los problemas generados por la tecnología LED los niños puede tener graves problemas visuales en poco tiempo, y a medida que pasan los años nuestros ojos se vuelven cada vez más sensibles a la luz artificial, aumentando el riesgo de padecer este tipo de enfermedades.