El espejo

Todos tenemos sueños. Sin embargo ¿Cuántas ocasiones hemos pensado en darnos por vencidos? O Cuántas veces hemos escuchado “no lo vas a lograr”; ya sea por voces externas o lo que es peor; cuando estas palabras provienen de nuestro interior.

“… Lo imposible sólo tarda un poco más…”

Todos hemos escuchado hablar del miedo al fracaso, pero existe un fenómeno muy particular llamado: miedo al éxito. A continuación describiremos este fenómeno por miedo de una #Entrevista hecha a la Psicóloga Diana Perelli.

“…Una resistencia a demostrarse así mismo, que se pueden cumplir con las expectativas de los demás, pero sobre todo las que tiene uno de su propia persona. Es una falta de responsabilidad, también es un desconocimiento de sí mismo; de sus propias capacidades y habilidades. ..”

  • ¿Cuál es la diferencia entre miedo al éxito y miedo al fracaso?

“…La diferencia se encuentra en la exigencia. En el miedo al éxito, la persona no se exige lo que debe y en el miedo al fracaso es una exigencia exacerbada. ..”

  • ¿Cómo podemos identificar el miedo al éxito?

“…Cuando la persona tiene conductas de distracción, olvido o también enfermedad ante un proyecto o al inicio del mismo, es decir auto-sabotaje. ...”

  • ¿Cuáles son las causas que originan el miedo al éxito?

“…Principalmente el miedo a no cumplir las expectativas de los demás y de uno mismo. También una baja autoestima, esto se refleja en la idea de no merecerlo o que no eres capaz de hacerlo. ..”

  • ¿Qué personas son las más tendientes a sufrir miedo al éxito?

“…Las personas que tienen una baja autoestima y que tienen una pobre imagen de sí mismos. También las personas que han sido criadas por padres muy exigentes…”

  • ¿Cómo contrarrestarlo?

“…Confiando en las capacidades propias y eso se logra conociendo los recursos con los que personalmente se cuenta, reconociendo lo que hace falta para poder accedes a ellas y tener más herramientas. ¿Y esto cómo se logra? Haciéndolo. El miedo sirve para tres cosas, para alejarnos, para paralizarnos o para el salto…”

Cada decisión que tomamos va determinando nuestra vida. Por ejemplo, en el surf. Cada brazada define hasta donde queremos llegar. ¿Qué tipo de ola quiero tomar hoy? Atreverse a “machacarle” un poco más, puede dar como resultado la ola del día. Lo extraordinario es invaluable, por eso mismo se debe invertir el doble de trabajo, el doble de tiempo.

De niña (como a mucha gente) nadie me dijo que debía de confiar en mí. Sin embargo, ahora entiendo que ese es el único camino hacía el éxito. Creer en nuestro trabajo, en lo que deseamos, puede ser la diferencia entre el triunfo o la decepción.

La maravilla de estar detrás de las olas no es conseguida por todos. Es un privilegio que debe ganarse. Atreverse a luchar con el mar, no dejar de remar, decidir si una ola me frena puede convertirse en una analogía de la lucha contra nuestros miedos personales.

Lo cierto es que lo pensamos de nosotros mismos se proyecta hacía los demás. Nuestra auto-imagen puede convertirse en nuestro peor enemigo o nuestro mejor aliado. Todos tenemos las mismas capacidades, pero ¿Qué sucede en el camino para conquistar nuestros sueños?

Si todos empleáramos el coraje que ponemos para cruzar la zona de olas en nuestros proyectos personales, quizá el porcentaje de soñadores frustrados disminuiría. Puede que no resulte (porque siempre existe esa posibilidad) pero al menos no nos quedaremos con el molesto “hubiera” y tendríamos la certeza de que en el camino pusimos nuestro espíritu, cuerpo y corazón. Y eso vale más que todo. #Salud #Psicología