Por Mitzi Vera @mitzmariann

Escuchamos demasiado sobre la obesidad en México. Todo comenzó en el año 1980 cuando los alimentos procesados se posicionaron en el mercado; para las televisoras las empresas que producen este tipo de comida, son una fuente de ingresos debido a que pagan miles de pesos por anunciarse en las cadenas.

¿Cómo pedirle a un televidente que coma de manera sana si anuncian productos de comida chatarra? Durante el siglo XX, a finales para ser exactos, México enfrentó un problema en cuanto a la desnutrición (la cual no se ha eliminado en la actualidad); a partir de los 80's se han hecho estudios para saber las causas de la obesidad, el resultado: comida chatarra, refrescos, alimentos con demasiada grasa o azúcar.

Con base en la revista Forbes, erradicar la obesidad en adultos le costaría a México 12,500 millones de dólares. Solo el 30% de la población no padece este problema de salud.

“La obesidad en algunos países de América Latina, como México, es una epidemia donde se deben tomar medidas extremas”, según el director del Centro de Investigación en Salud y #Nutrición

¿Y los políticos?

En abril del año 2010 el Senado de la República aprobó la ley antiobesidad, la cual consiste en prohibir la venta de comida chatarra en las escuelas, así como publicidad referente a ese tipo de alimentos en las aulas educativas.

´Según la Secretaría de Salud (SSA), 70% de los niños tiene obesidad; parte de la ley mencionada con anterioridad consiste en que en las escuelas, los alumnos deben realizar al menos 60 minutos de ejercicio a lo largo de la semana, así como tener bebederos en las aulas educativas.

En septiembre de este año, la panista Marcela Torres propuso cambios en la Ley General de Salud: de los recursos adquiridos por la multa a empresas refresqueras hacer programas para prevenir y controlar la obesidad.

Como parte de la Reforma Fiscal, el presidente de la República, Enrique Peña Nieto propuso un impuesto a las bebidas con grandes cantidades de azúcar. Deberán pagar un peso por litro, además del ya conocido IVA (impuesto de valor agregado).

Notimex informó el año pasado que el consumo de refrescos bajó un 10% por el mencionado impuesto.

Para Emilio Herrera, director de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos, la inciativa no terminará con el problema de obesidad que vivimos hoy en día en el país.

La SSA indicó que 10% (al menos 170 mil) de las muertes en nuestro país son causadas por la obesidad, al respecto han creado acuerdos para promover que los ciudadanos consuman verduras, granos y agua potable. 

Además del problema de peso, las enfermedades en el corazón (consecuencia de la obesidad) acaban con la vida de 113 mil 240 mexicanos. La diabetes y los problemas de hipertensión también son provocados por el sobrepeso.

Los impuestos a las bebidas azucaradas no terminarán con el problema: se necesita de educación nutricional en los colegios para que los niños lleven una dieta balanceada. 

Según Reuters una persona consume 163 litros de refresco al año, con la iniciativa se planea juntar al menos 12 mil millones de pesos.