Usar un par de tacones, es como montar una obra de teatro. Arreglarse, ponérselos e interpretar un papel. Se camina distinto, el cuerpo se mueve diferente. Se tiene mucha mas confianza, eso es toda una actuación.

Describir con tanta precisión lo que muchas mujeres sentimos al llevar tacones. Tener claro donde radica esa magia, tomándolo del lado transformador pero ante todo encantador. Los tacones siempre han estado en la mira por infinidad de motivos. Ya sea por su tamaño, su color, su diseño, textura, calidad. Miles de diseñadores que le dan vida a una pieza como si fuera una obra de arte, creando piezas innovadoras para cada mujer.

La historia de los tacones tiene varios aspectos interesantes, siendo el primer accesorio ligado con Enrique II de Francia y Catalina de Medici. Cuando se casaron, ella llegó a la iglesia con un tacón bastante alto, haciendo popular este tipo de calzado al relacionarlo directamente con la nobleza.

Remontándonos a 1660, Madame de Pompadour, quien fue una muy famosa cortesana francesa, la amante más celebre del rey Luis XV; utilizó unos zapatos de tacón originando el estilo Pompadour.

En la época del renacimiento podemos encontrar que un zapatero real le hizo al rey Luis XIV, un zapato de tacón alto con el que se podría disimular su baja estatura. Difundiendo esta #Moda entre las cortes europeas.

En el siglo XX determinados tacones excedían los 10 cm, pero actualmente el tacón llega a los 15 cm. Hoy en dìa, los tacones altos son exclusivos de las mujeres, salvo de las botas para caballero, las cuales tienen también su contraparte femenina.

Los tacones originarios de Francia y volviéndose muy populares desde su creación, inspiraron a muchos diseñadores quienes comenzaron creando otras líneas para crear los diseños majestuosos que hoy en día conocemos.

Entre los nombres emblemáticos que han hecho posible la gran moda de Francia, destaca el genio Coco Chanel, quien se empeñó en liberar la moda femenina con trajes sobrios y ese revolucionario aporte a la moda femenina, siendo así el zapato de tacón bajo.

Siendo este un lanzamiento subversivo en plena década de los años cincuenta, ya que el tacón de aguja se hallaba en su pleno apogeo. Creando un modelo de zapato realizado en dos tonos: el cuerpo y la parte del talón eran de color beige para que ópticamente, se alargara la pierna. Mientras que la punta era de color negro que hacía que el pie pareciera mas pequeño.

Pocos son los diseñadores  que logran unir en cada obra el monumentalismo de un tacón con diferentes toques, como Christian Dior, Yves Saint Laurent, Hubert de Givenchy, Pierre Cardin, Renè Lacoste y Louis Vuitton por mencionar algunos. Dándoles vida a los diseños mas extravagantes, minimalistas, lujosos, modernos y masculinos.

Tal es el caso de Yves Saint Laurent quien creo furor a finales de los ochenta con sus propuestas femeninas de modelos eminentemente masculinos como el esmoquin o el traje de chaqueta. Dando pie a los primeros inicios del estilo “Boyish”.

Nada es más efectivo para acentuar la feminidad que llevarla con un aire à la garço. Uno de los tantos y diversos estilos que existen. Dando en las claves de cómo usurpar los básicos del armario masculino para transformarlos en estándares de un verdadero look “Boyish” que empodere la sensualidad de una mujer.

Usar trajes, esmoquin y sacos, acentúan el estilo para dar el primer lugar a este estilo contrastándose con el estilo de los pantalones rectos. Pero el paso se marca sobre los tacones intensos, llamativos y las camisas que se transforman en camisas románticas. Dando resultado a una atracción letal.

Cuando una mujer selecciona su calzado, se ve en el y se llena de confianza; es ahí donde la moda hace su magia. Convirtiéndose en el protagonista mas poderoso del guardarropa de una mujer. #Belleza #Viral