Las causas principales 

La infidelidad, las discusiones continuas, el apego extremo hacia los padres, la falta de intimidad sexual y los problemas económicos, son los principales factores que conducen a la pareja a la crisis y en la mayoría de los casos no atendidos, a la ruptura.

La raíz de la mayoría de los problemas de pareja es la falta cimentación en su proceso comunicativo; regularmente los miembros de la pareja han perdido a causa de la cotidianidad y la falta de diálogo, la capacidad empática; por esta misma razón escuchar y entender a su compañero se torna una tarea complicada.

Un gran número de parejas asisten a tiempo a terapia con un profesional cuando perciben en su relación algún tipo de insatisfacción, por mínima que sea; sin embargo, el grueso de las parejas espera de 5 a 6 años desde que se originó la causa del problema, cuando la interacción ya se ha complicado demasiado.

Por otro lado, también es un común denominador que la mayoría de estas parejas en crisis, antes de ir con un profesional, han tomado consejos de amigos, familiares o de falsos terapeutas; siendo esto un factor agravante para el caso.

Cabe resaltar que el vínculo afectivo de la pareja cuando enfrenta una crisis, debe ser lo suficientemente sólido como para al menos tomar una decisión importante: “Necesitamos ayuda”.

En la medida que ambos estén de acuerdo en esta decisión, se observará el éxito o fracaso de la terapia, ya que de nada sirve que solamente uno de los integrantes busque la ayuda terapéutica profesional. Esta valiente decisión, implica en la psique de ambos personajes involucrados; la ruptura de varias ideas, estructuras y patrones mentales, en la mayoría de los casos basadas en ideas erróneas y prejuicios, que incluso podríamos resumir en frases populares típicas como: “no asistiré al terapeuta, ni que estuviera loco”, “no necesitamos que alguien nos diga que hacer”, “nosotros podemos resolverlo solos, únicamente debemos intentarlo”, “los psicólogos están más locos que nosotros”.

Claves del éxito

Por otro lado, es muy importante destacar que toda terapia en donde se involucra un profesional, tiene un objetivo clave, y no es necesariamente el unir o separar a la pareja. La meta a alcanzar en una terapia, es el construir y sanar el proceso de comunicación de sus integrantes, para que la pareja pueda resolver su problemática de una manera empática, abierta y responsable; no siendo siempre el resultado la conservación de la relación.

En ocasiones, intervenir con un proceso terapéutico individual, también es un factor determinante para el éxito de tratamiento en pareja; esto debido a que muchas veces de manera individual, traemos a hombros una carga emocional que no ha sido resuelta de manera personal.

Finalmente es importante enfatizar, que el resultado de una terapia profesional de pareja, siempre depende de su voluntad como equipo y constancia para salir adelante; aunado a ello y no menos importante será la apertura a la comunicación y al escucha, que promueva el diálogo y no el monólogo, en otras palabras: “Lo que es importante para mi pareja, es importante para mí", lo cual implica pasar del enamoramiento al amor consciente. #Padres hoy #Familia #Psicología