En idioma sánscrito, la palabra mandala significa: “rueda, círculo, redondo”, aunque también se le conoce como “yantra o ruedas de la vida”.

Es un dibujo que está hecho con base en las figuras geométricas, el cual permite llegar a un nivel de meditación activa porque conecta los hemisferios cerebrales con la espiritualidad y creatividad que existe en los seres humanos. Según la maestra Reiki, Patricia Pereira, colorear mandalas con frecuencia ayuda a tener un equilibrio emocional, espiritual, energético y físico.

Entre las ventajas que esta práctica brinda a nuestro cuerpo, se encuentran:

  • Aportar  quietud a la mente. Los pensamientos poco a poco desaparecen a medida en que la persona se concentra en colorear. A este punto se le puede llamar “meditación activa”.
  • Baja los niveles de ansiedad.
  • Propicia estados positivos como alegría, paz, tranquilidad, creatividad, seguridad, #Belleza.

De igual forma, cuando rellenamos imágenes con colores, activamos esos mismos tonos en nuestro cerebro, o en nuestro cuerpo energético, conocido como chakras; lo cual permite alimentar las vibraciones de esos colores.

La manera en cómo se colorea un mandala, también tiene importancia en el proceso terapéutico, por ejemplo, para calmar los sentimientos de ansiedad o rabia, es recomendable iniciar de las orillas hacia el centro. Por otra parte, si lo que queremos es liberarnos de los sentimientos de tristeza, entonces debemos comenzar desde centro y finalizar con las orillas.

 Por su parte, cada una de las figuras que encontramos en los mandalas, simbolizan una cosa diferente:

  • Circulo: se refiere a la unión, a la seguridad y a la conexión con el ser interno.
  • Cuadrado: habla del equilibrio, la estabilidad, el orden y la protección.
  • Triángulo: tiene relación con la transformación y la vitalidad.
  • Espiral o caracoles: se refiere a energías curativas.
  • Cruz: se relaciona con los puntos cardinales.
  • Corazón: hace referencia a la felicidad, el amor y la unión amorosa.
  • Estrella: esta figura está relacionada con la libertad, la espiritualidad, los elementos del universo y el cuerpo humano.
  • Mariposa: es un símbolo de transformación y la auto renovación del alma.
  • Laberinto: habla de confusión, autoreflexión y la búsqueda del centro de uno mismo.

Dependiendo de la situación que se requiera trabajar, será la figura que deberá predominar en un mandala.

Actualmente, existen muchos libros con diferentes dibujos, y se pueden conseguir fácilmente en las líbrerias y en internet.

Los mandalas pueden ser una nueva alternativa para mejorar tu #Salud.