¿Qué son? ¿Cómo funcionan? De seguro se encuentra curioso por conocer todos los alcances a los que puede llegar la práctica de estas ondas, que son, básicamente, impulsos electromagnéticos que pueden generarse en el lóbulo occipital en un rango de frecuencias entre los 8-12 Hz (entendiendo Hercio o Hz como ciclo por segundo).

Las ondas Alfa se activan en el momento en el que el individuo se encuentra en estado de absoluta relajación. También se generan en el momento previo a quedarnos dormidos, ese en el cual nos sentimos cómodos con nuestro cuerpo y mente. El desarrollo de estas ondas fue iniciado por Hans Berger y es la razón de que sean conocidas como ondas Berger. La introspección y retrospección durante la aplicación de las ondas Alfa nos permite tener una mejor visión del mundo que nos rodea e influye directamente sobre nuestra capacidad para generar ideas abstractas.

Por su parte, las ondas Beta se caracterizan por originarse en el estado más consciente de nuestras actividades diarias. Se refieren a la lucidez con la que actuamos, pensamos y sentimos todo el tiempo que permanecemos despiertos. Su rendimiento oscila entre los 12-28 Hz, pero no debe rebasarse este límite debido a que el cerebro soporta una cierta cantidad de frecuencia y sobreexponerlo podría resultar contraproducente.Estas ondas equivalen al estado de excitación u otro grupo de emociones fuertes de las que tendemos a ser más conscientes los seres humanos. Los tipos más altos de ondas Beta se originan en nuestros estados más profundos de estrés o ansiedad o, mejor explicado, en los momentos donde somos más críticos.

Aparte de las múltiples ventajas que conseguimos poniendo en práctica las ondas Berger mediante los sonidos predeterminados para ello, nuestro cerebro obtiene en estado Alfa los siguientes beneficios:

  • Mejor capacidad de aprendizaje.
  • Estallido de creatividad.
  • Control emocional (mejora del estado de ánimo).
  • Sincronización en estado de relajación del cuerpo y la mente.
  • Absorción de información con mayor eficiencia.

Así mismo, las ondas Betas proporcionan:

  • Mejora de la concentración.
  • El cerebro se encuentra en un formidable proceso de atención.
  • Son ideales para el estudio de cualquier tema, ya que nos encontramos totalmente lúcidos y despiertos.

Iniciar a escuchar los sonidos destinados a activar las ondas cerebrales requerirá de una etapa de adaptación y, por fortuna, muchas páginas webs cuentan con ellos para su reproducción. Debe saber que estará ejercitando su cerebro como si ejercitara cualquier otra parte de su cuerpo y, al menos durante las primeras sesiones, ello puede provocarle dolores de cabeza. Pero no se preocupe, el malestar no perdurará y su cerebro se verá recompensado después del entrenamiento. Es recomendable hacerlo en una posición en la que se encuentre cómodo y contar con auriculares a fin de mejorar el estímulo. No tenga duda alguna de que su humor y energía positiva fluirán naturalmente tan sólo dedicando unos pocos minutos al día. #Salud