Cuando se habla de meditar llegamos a pensar en personas espirituales o religiosas. Actualmente, se han extendido gran cantidad de conocimientos, las culturas ancestrales poco a poco se han abierto a la enseñanza de sus métodos mas eficientes de meditación, estos mismos denotan que en realidad meditar es un proceso sencillo y al alcance de cualquiera. La ciencia por su parte, ha enfocado su atención en la meditación como objeto de estudio.

En los últimos tres lustros diversas investigaciones, han encontrado que la meditación trae beneficios a la #Salud física y mental. Un estudio realizado por los doctores A.O. Massion, J. Teas, J.R. Hebert y M.D. Wertheimer, del Departamento Médico y la Unidad de Psiquiatría y de Neurociencias de la Universidad de Massachussets concluyó que la meditación, aumenta la secreción de melatonina, siendo un factor preventivo de cáncer. Por su parte en un reporte de resultados, el Dr. Andrew McCulloch, Director Ejecutivo del Mental Health Foundation en Inglaterra, afirma que el tratamiento de la depresión con meditación es mucho más eficiente y menos costoso que el uso de fármacos. 

En relación con lo anterior, la Unidad de Medicina Preventiva de la Escuela de Medicina de Harvard, a desarrollado diversas investigaciones a cargo de los doctores Herbert Benson, Bernard A. Rosner, Barbara R. Marzetta y Helen P. Klemchuk; en las que se demuestra que, la meditación es un método efectivo en el tratamiento y la reducción de la presión arterial en pacientes con hipertensión, siendo esta técnica de bajo costo y sin ningún efecto secundario.

 

¿Te gustaría intentarlo?

Lo primero que debes comprender es que meditar, es mucho más eficiente en tanto más simple lo hagas. La clave de la meditación se encuentra en la respiración. Cuando haces consciente tu reparación, es imposible que puedas pensar en otra cosa que no sea tu propio presente. 

7 pasos clave:

  1. Ubícate en una posición cómoda, preferentemente sentado.
  2. Como estas comenzando con tu práctica, elimina cualquier distractor: el celular, música, televisión, aromas etc.
  3. Programa un tiempo determinado en ciclos de 1 a 5 minutos.
  4. Estira un poco el cuerpo y elimina cualquier malestar que te pueda distraer.
  5. Toma tu lugar y respira profundamente al menos 3 veces inflando poco a poco el abdomen, para que llegues al máximo de tu capacidad de aire.
  6. Enfoca tu atención en el tabique de tu nariz, para ésta meditación puedes mantener tus ojos abiertos o cerrados, es indiferente. Es posible que tu mente comience a divagar y te lleguen ideas o pensamientos abruptamente. Una recomendación importante, es que cuando lleguen esos pensamientos únicamente reenfoques tu atención en el tabique de tu nariz y en la sensación de cómo pasa el aire por esa zona, cierra o abre los ojos nuevamente y continúa. Cada que la mente quiera viajar, re enfoca la atención. No es necesario que te presiones demasiado para lograrlo. Permite a tu mente soltarse, guíala con suavidad.
  7. Permance consciente de tu respiración ¡Ya estás meditando! Recuerda siempre que no se trata de hacerlo a la perfección, en la meditación no hay errores. Tu objetivo deberá ser el contemplar el aquí y el ahora desde la neutralidad.

Para finalizar es necesario entender que, como cualquier ejercicio, se requerirá de práctica para perfeccionarlo. Sígueme en las próximas publicaciones, te iré presentando otras técnicas de meditación y visualización, que te permitirán enfocarte hacia tus metas y mejorar tu salud ampliamente. #Psicología