Tengo un amigo (siempre hay un amigo) que es el hombre perfecto. Todos los días viene con su recipiente lleno de extracto de verduras orgánicas antioxidantes recién extraído (porque a los 20 minutos pierden su efecto) y se lo toma justo después de terminar de ducharse en el gimnasio, claro, antes de un perfecto desayuno que equilibra los carbohidratos complejos con las proteínas y ese poquito de colesterol (del bueno) que se necesita para que se absorba convenientemente la vitamina E.

Yo lo miro impresionado mientras me tiro a toda velocidad una taza de café, medio frío, y mastico sin saborear el sánduche de queso mozzarella que pude rescatar de los dientes de mi hija y me digo: ¿quién es este señor? ¿Buda?

Y sin embargo, cada día tiene menos pelo y se pone de un genio de los mil demonios cuando tiene que salir corriendo a la sesión de meditación: necesito ir a relajarme, grita en el carro mientras pita ferozmente al carro de adelante porque no avanza dos microsegundos luego de que el semáforo cambia a verde.

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Luego lo veo con los ojos cerrados cerca del nirvana y me vuelvo a decir (es que yo converso mucho conmigo): la vida sana sí que es estresante. Y es que no hay secretos, el estrés es el tema del día y su sola mención es estresante, de manera que finalmente la lucha contra el estrés se ha transformado en la peor fuente de estrés.

Entonces, ¿hay que despreocuparse y vivir con piloto automático? No lo creo, pero la vida sin estrés empieza en el día a día y se hace con pequeñas acciones que alimentan tu día a día.

Sentirse mejor es posible

¿Cómo? Aquí te dejamos unos tips hechos de sentido común y mucha #filosofía práctica:

1. Date un tiempo para parar: cinco minutos, cierra los ojos y respira en silencio, tal vez antes de la ducha, sólo eso, no pretendas más. Debes ser constante con eso.

2.

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Abraza a tus hijos, a las personas que amas: no lo dejes para mañana.

3. Saluda, cede el puesto, deja pasar al carro de adelante, sí, justo al que te tiró el carro, deja que se vaya, a lo mejor tiene un apuro. Practica la amabilidad simple y sencilla con las personas que están a tu alrededor, ellos son tu espejo.

4. No pierdas el tiempo en actividades inútiles, dice el Kung Fu, la sensación de frustración que produce sólo dejar pasar el tiempo. Es suficiente para estresar a cualquier santo. Esto no quiere decir que sigas trabajando cuando se supone que ya acabaste de trabajar, pero busca hacer algo que produzca belleza o bien para los otros y para ti: tendrás una satisfacción que sana mucho más que el jugo de apio crudo.

5. Busca entretenimientos edificantes, cosas sin ruido, actividades que no prolonguen el estrés de comprar, conducir y correr.

6. Dale espacio a la expresión de tu alma, a tus anhelos, acércate al arte, a la creación, sin objetivo, sólo como hacen los niños, jugar por jugar.

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Ya hay suficientes metas y objetivos que ganar en tu carrera.

¿Simple? No, no lo es, pero tampoco es tan complicado, dale tiempo a la vida, total, de este juego uno no se lleva nada. Así que se puede disfrutar, como diría mi madre: sin tanta vaina encima. #consejos