Al cumplir el primer año de edad, el niño ya puede sentarse solo, empieza a pronunciar las primeras palabras, por lo general tiene la capacidad de decir correctamente papá y mamá, además puede repetir otras palabras de pronunciación sencilla, cercanas a su entorno, como agua, tetero o chupón. Es el momento en el cual los padres admiran con mayor encanto el desenvolvimiento del niño, especialmente por la disposición insesante que tiene por caminar.

Desde el punto de vista de la psicología infantil, a esta edad es frecuente observar a los nenés escuchar con interés las palabras conocidas, mira atentamente cuando se les enseña algún objeto, y toma parte en pequeños juegos rítmicos como aplaudir o saludar, los cuales aprende y repite con frecuencia.

Anuncios
Anuncios

El libro La psicología descubre al hombre, de Heinz Dirks, describe que cuando los chiquiticos de la casa comienzan a caminar, empiezan a dar sus primeros pasos con ayuda ajena. "Pero si se le deja solo preferirá andar gateando y escogerá este método - aparentemente más seguro - cuando intente alcanzar un objeto algo alejado".

En autor destaca en sus páginas que "los #Niños a esta edad tienen la capacidad de comprender indicaciones sencillas, en muchas ocasiones es capaz de realizar garabatos con un lápiz y le gusta repetir cosas que hacen reír a las personas que le rodean. Este comportamiento refleja que los chicos captan las reacciones de otras personas y que sabe adaptarse favorablemente a ellas".

La necesidad de movimiento

Los padres con niños de esta edad suelen mostrar conductas sobreprotectoras hacia estos pequeños, para evitar caídas que puedan lastimarlos o accidentes de cualquier tipo, sin embargo, se recomienda en muchos casos dejarlos avanzar en espacios seguros para que desarrollen sus habilidades y destrezas al comenzar a caminar.

Anuncios

Es aconsejable dejarlos realizar actividades motoras sencillas como pararse solo o sentarse.

Por otra parte, en su libro Dirks destaca que "con la posibilidad de poder avanzar por su propia cuenta, el niño empieza a conquistar el mundo que le rodea". Es posible que tienda a adueñarse de objetos como manteles, pañitos o cualquier otro objeto que capte su atención, especialmente en el hogar. De esta manera pone a prueba las funciones que puede realizar con sus propias manos.

Una de las conductas más comunes que causa alerta en las personas mayores que rodean al niño es cuando intenta introducir el dedo en el enchufe eléctrico, sin embargo, es de hacer notar que el instinto de curiosidad del nené no le permite conocer los riesgos o peligros de sus comportamientos. En este caso son necesarias las orientaciones que deben recibir los padres de parte de profesionales o personas expertas, para dejar que el niño se desarrolle sanamente, libre y protegido a la vez. #Educación #ADN