En el mundo gran parte de la población se encuentra inactiva, exponiéndose a graves problemas de #Salud. Algunos de ellos ocasionados a la falta de actividad física y otros tantos a su alimentación. Sin duda un binomio mortal para que la esperanza de vida cambie en poco menos de treinta años.

Como ya se sabe, México ha desbancado a los Estados Unidos en índice de obesidad por malos hábitos de alimentación al comer exceso o con grandes cantidad de grasas o carbohidratos, además de la dependencia de un auto o al no levantarse unos minutos de la silla. Sumando las distracciones ocasionadas por los dispositivos electrónicos y cada vez se piense menos en la salud cardiovascular, sumando los factores que alimentan el sedentarismo.

Jóvenes de 18 años son sedentarios

De acuerdo con la última edición del módulo de Práctica Deportiva y Ejercicio Físico (MOPRADEF) realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), a finales del 2015, 56 % de la población mexicana de 18 años en adelante, que vive en área urbana, es inactiva físicamente. El mismo estudio reveló que quienes alguna vez practicaron actividades físico-deportivas dejaron de hacerlo, en su mayoría, por falta de tiempo y cansancio laboral.

Lo más recomendable sería hacer una caminata mínima por cerca de 150 minutos, es decir, 20 minutos al día. Esto evitaría de forma significativa que para el año 2030 las personas pasen un aproximado de 33 horas a la semana inmóviles, lo que implicaría un incremento de casi 30% sobre los niveles actuales. Según datos de OMS y otros estudios realizados nivel mundial se determinó que la inactividad de ella, vinculada a cerca del 6% de todos los casos a enfermedades cardiacas, 7% de los casos con la diabetes tipo 2 y el 10% de todos los casos al cáncer de colon y de mama. Esta información ha permitido conocer que cerca del 5.3 millones de personas mueren la año por enfermedades relacionadas con la inactividad física, dato que resulta sorprendente al compararlo con los 5.1 millones de personas que mueren al año por fumar.

Nunca es imposible hacer una actividad física, se puede caminar, pasear a la mascota o levantarse en repetidas ocasiones.

Buenos hábitos alimenticios son la clave

El plato del buen comer promueve la combinación de alimentos nutritivos. En el cual se divide el plato en tres grupos: verduras y frutas, cereales y tubérculos, leguminosas y alimentos de origen animal. Lo recomendable es incluir al menos un alimento de cada grupo en las tres comidas diarias y moderar el consumo de grasa, azúcar y sal. Por otro lado, la jarra del buen beber, la cual se trata de tomar de 6 a 8 vasos de agua diariamente, no consumir más de 2 vasos de bebidas con edulcorantes artificiales, evitar ingerir refresco y beber medio vaso de jugo de fruta, leche o bebidas deportivas.

La actividad física y una buena alimentación optimizan la calidad de vida, mejoran el humor, se descansa más a la hora de dormir, lo que provoca a despertar más temprano y evitar sentirse cansado. #ActividadFísica #sedentarismo