La delgada línea que separa una mente saludable de una un tanto afectada podría basarse en qué tan bien controlado esté el narcisismo de cada persona, al ver el título de esta nota probablemente pienses que es un engaño o una exageración, sin embargo, los cambios de la sociedad han estado fluctuando desde ya hace años, muy pocas cosas se consideran certeras o convencionales y, en algunos casos, podríamos esperar resultados impactantes hasta de donde no lo veíamos venir.

Ya es bien sabido que la obsesión con los autorretratos o “selfies” se está convirtiendo en un generador de ansiedad, conflictos con la imagen corporal y problemas de autoestima.

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Con esto en mente, investigadores de la Universidad de Brunel, en Londres, han descubierto que esta “obsesión” podría traer problemas mentales severos a través de un mecanismo disociativo, pues dicha necesidad ha llegado a un grado en el que la persona debe registrar cada acontecimiento para comprobarse a sí mismo que ha estado ahí.

El análisis exhaustivo de 555 perfiles de #Facebook logró comprobar este tipo de conclusiones que, para los investigadores, resultan bastante preocupantes. Se observó que aquellos que comparten autorretratos haciendo deporte, al aire libre o en algún destino son los que más “Me gusta” obtienen, esto les provoca una continua búsqueda de aprobación. En muchos casos, los perfiles que fueron identificados por la obsesión con las selfies, involucraban sujetos bastante impulsivos, poco empáticos y agresivos.

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Recordemos que la psicopatía se relaciona estrechamente con el narcisismo exacerbado. Este narcisismo lleva a tomar a veces medidas extremas para obtener lo que se quiere. Si lo analizamos, en muchas ocasiones hemos visto parejas que comparten cada momento de sus vidas juntos en las redes sociales, presumen lo felices que son y que, aparentemente, su vida es de color de rosa. Pero se ha comprobado que la mayoría de esas historias son precisamente eso: una historia, una distorsión de la realidad que raya en la fantasía y en la necesidad constante de ver disminuidos a los demás, debido a que el sujeto se muestra como el mejor (el mejor o la mejor novia(o), la que más viaja, el mejor deportista, etc). Esto por supuesto que podemos considerarlo una actitud de agresividad pasiva, característica fielmente ligada a las conductas psicopáticas, así como a las conductas antisociales.

Anteriormente, la revista Personality and Individual Differences (Diferencias de personalidad e individualidad) ya había hecho hincapié en este descubrimiento al recoger un estudio perteneciente a la Universidad de Ohio, realizado a 800 hombres de 18 a 40 años, en el cual se comprobó que aquellos que comparten selfies compulsivamente en sus redes sociales con más propensos mostrar signos de psicopatía.

La palabra vanidad ya no calza en este tipo de situaciones, el problema puede ser aún peor de lo que se pensaba. #Psicología #Salud mental