Si hablamos del virus de la inmunodeficiencia humana no nos será un tema desconocido. El #virus VIH ha causado una pandemia que sólo en el año 2014 causó mas un de un millón de fallecimientos, mayormente del África. La infección afecta al sistema inmunitario atacando a nuestras defensas de forma masiva y causando patologías derivadas de esta desprotección inmunitaria tales como la tuberculosis, la neumonía, encefalopatía por VIH o procesos tumorales como el Sarcoma de Kaposi. La enfermedad cursa con una evolución que causa pérdida de peso notable. Llegados a este punto hablamos de los síntomas propios del SIDA.

Investigadores del mundo entero trabajan sin descanso para hallar la vacuna para la cura de esta enfermedad que, hoy en día en el siglo XXI, sigue provocando tanto rechazo y discriminación. Se conoce que existen dos modalidades de virus: VIH-1 y VIH-2. La actual pandemia mundial es procedente del grupo M del virus VIH-1.

Un equipo de investigadores españoles del Servicio de Enfermedades Infecciosas y Sida del Hospital Clínico de Barcelona han dado paso más allá en la lucha contra este rebelde virus. Han descubierto la capacidad de camuflaje del VIH que se introduce en el material genético de las células sin ser visto. Han probado la nueva táctica denominada "kick and kill", es decir, hacer aflorar el virus aún latente para hacerlo salir de su escondrijo y erradicarlo definitivamente. La combinación de una vacuna terapéutica con un fármaco que "despierta" al virus ha resultado exitosa en un grupo de 13 pacientes. Se logra que el virus perdiera la batalla a la infección. Tras unas 12 semanas la carga viral se redujo en un elevado porcentaje de un 90%. Aunque no todo está ganado ya que el virus demostraba una resistencia insólita capaz de paliar los efectos de la vacuna. Para frenar el avance del VIH los científicos introdujeron células de tipo dentrítico de los propios afectados y las inactivaron elevando su temperatura. Así, cuando estas células eran presentadas al virus era incapaz de infectar a los linfocitos celulares, se transmitía el mensaje de forma correcta al sistema inmunitario y se eliminaba el virus infectante.

Ya en sí es un gran avance que el tratamiento pueda realizarse sin medicación antiviral. Los ensayos clínicos siguen su curso y los pacientes llevan entre 5 y 27 semanas sin tener que recurrir a los antivirales. Aún así el virus no ha desaparecido y esta técnica TAR ha sido bautizada como la "prueba de concepto" y es un indicio de que la investigación va con buen rumbo. El mayor problema son las células infectadas se esconden formando lo que se conoce como reservorio viral. La vacuna pretende que nuestros linfocitos reconozcan a estas células infectadas y consigan eliminarlas. Pero debido a ese reservorio viral los antivirales seguirían siendo necesarios.

Controlar el virus ya es un paso de gigante pero curarlo requiere un largo camino. La combinación de la vacuna con la Romidepsina ha causado impacto en los reservorios virales esas células escondidas y los están reduciendo. La finalidad de esta prueba de concepto es evitar que los pacientes estén bajo tratamiento toda su vida. Al fin y al cabo, se trata de mirar por su calidad de vida. #Salud #Investigación Científica