Desde que los niños nacen requieren cuidados especiales en la piel, la alta exposición a la humedad de los pañales les puede ocasionar molestias cuando son recién nacidos, mientras las personas de edad avanzada son delicadas con respecto a la aparición de lesiones verrugosas o manchas. Esta realidad indica que cualquiera que sean los productos dermatológicos o de belleza, todas las personas son susceptibles a tener molestias en la piel durante su vida.

Muchos son los jóvenes que se alteran por la aparición de barros en el rostro, mientras otros individuos padecen de irritaciones o alergias cutáneas. Algunos de estos daños son pasajeros, mientras otros revisten reincidencia o permanencia en la piel, considerado el órgano más grande del cuerpo humano.

Estudios médicos señalan que las causas de estos problemas son tan numerosas como sus manifestaciones. Las inevitables arrugas están relacionadas con la edad, mientras que el acné es el resultado de un desequilibrio hormonal, de allí la importancia de tomar medidas preventivas para reducir los riesgos.

La exposición prolongada al sol es catalogada como nociva para la piel, debido a la intensidad de los rayos solares que lejos de otorgarle un bronceado envidiable, comprometen la humedad y la dañan peligrosamente. Por otra parte, la falta de higiene apropiada también es un elemento negativo, así como el uso de artículos de #Belleza inapropiados o jabones líquidos no recomendados.

¿Por qué las arrugas?

Todas las personas tienen o van a manifestar durante la trayectoria de su vida las temidas arrugas. Las zonas más vulnerables son en el ángulo de los párpados, alrededor de la nariz o en las comisuras de los labios. En este sentido, especialistas afirman que las arrugas cuentan la historia de las personas, porque son el descubrimiento del carácter o temperamento y dejan sus secuelas sobre la piel sana.

Los rasgos genéticos determinan el momento de la aparición de las arrugas. No es posible escapar de ellas, sin embargo, los médicos afirman que se puede retardar o atenuar su importancia a través de técnicas como la humectación, la protección solar e inclusive el uso de maquillajes ideales para la delicada piel del rostro y cuello. Además, recomiendan evitar los factores que pueden acelerar su aparición, como el clima que implica el viento, el sol, el frío; el estres que supone las penas, el llanto recurrente; las enfermedades y una deficiente alimentación o higiene de vida. #Nutrición #Medicina