La lucha contra el aumento de peso ligado al sedentarismo está adquiriendo un lugar cada vez más importante en la vida moderna, especialmente es el mayor anhelo de las mujeres, quienes se esfuerzan cada vez más en mejorar su apariencia. Los regímenes para perder peso se realizan de manera simultánea con prácticas de actividades deportivas, para lograr resultados eficaces.

En este sentido, los especialistas médicos, señalan que si las calorías gastadas en la actividad física exceden a las suministradas por la alimentación, las personas adelgazan más rápidamente. Advierten también, que se aconseja una pérdida de peso lenta, pero sostenida en el tiempo; es decir, fijarse la meta de perder 500 gramos de peso por semana.

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Se recomienda también que las personas que realizan ejercicios y dietas de manera conjunta deben pesarse una vez por semana y siempre en las mismas condiciones, es decir, por la mañana al despertar, sin ropa, el mismo día de la semana y en la misma báscula.

¿El deporte abre el apetito?

Esta afirmación es falsa, pues por un ligero aumento del gasto energético (una hora de caminata al día) el apetito no aumenta. En cambio, si la persona realiza ejercicios como la natación durante dos horas, con muy pocas pausas, su gasto energético alzanzará las 800 calorías y tendrá algo de hambre.

En un programa de adelgazamiento, el ejercicio físico debe ir acompañado de una supervisión dietética, a fin de mantener un "déficit" de calorías que asegure el adelgazamiento progresivo. Deben evitarse alimentos con alto contenido de azúcares, grasas y carbohidratos para obtener la silueta deseada.

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Beber agua en abundancia

Los aportes hídricos tienen su importancia en la lucha contra el exceso de peso. Consumir al menos diez vasos de agua diarios es necesario para mantener los órganos del cuerpo humano y eliminar toxinas.

Durante el esfuerzo deportivo, aumenta la eliminación de líquidos a través de la sudoración, por lo cual incrementa la sensación de sed. Beber abundante agua durante práctica deportiva permite compensar las pérdidas hídricas, resultado del esfuerzo físico.

Tal vez usted se desanime al comprobar que su peso no disminuye a pesar del ejercicio diario y sostenido. En realidad las calorías grasas se eliminan bien, pero para perder peso es necesario que la práctica deportiva se realice con frecuencia, al menos tres ó cuatro veces por semana e incluya ejercicios cadiovasculares, como aeróbics o trotar. Al cabo de un mes, realizando esta rutina semanal de ejercicios, más una dieta balanceada libre de grasas podrá observar como su aspecto físico cambia, percibirá la reducción de las llantas grasosas y obtendrá un porte general más atlético. #Nutrición #Belleza #Deportes