Lo que en un principio esperábamos que sólo fuera un rumor en las redes, se confirmó momentos más tarde: David Bowie había fallecido. Víctima de una lucha contra el cáncer, David Bowie partió de este universo dos días después de su cumpleaños número 69 y de entregarnos "Blackstar", su álbum número 24. Producción que suena como a ninguna otra, pues es oscura y antagónica; con letras y sonidos que conforman pasajes que se transforman en parábolas (con influencias de Kendrick Lamar y Boards of Canada). Desde "Blackstar" hasta "Lazarus", pasando por "Girl Loves Me" hasta su conclusión con "I Can't Give Everything Away", este álbum suena a final y porvenir, ahondando en nuevos territorios sonoros que distan mucho del pop.

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Con guitarras melancólicas y sutiles elementos electrónicos, Bowie nos había ido preparando para su partida.

Ayer, el productor Lucino Visconti (quien también produjo el anterior “The Next Day”) a través de un comunicado ha confirmado que el video de "Lazarus" fue un regalo de despedida para sus fans. La partida del artista británico había sido orquestada desde meses atrás, meticulosamente planeada para cerrar con broche de oro su vida y carrera. Al saberse desahuciado, David Bowie trabajó arduamente en el que sería su mejor álbum en casi 20 años, decidiendo romper una vez la pared del performance llevando a cabo un último acto: su muerte. Con una gran trayectoria plagada de construcciones simbólicas y re-significaciones, el desenlace sólo podía ser algo tan majestuoso como la mente que la llevó a cabo: un final tan anunciado y a la vez tan abrupto y triste.

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Ahora todo cobra sentido. Desde las desgarradoras (y ahora proféticas) letras, hasta los conceptos usados en sus 2 recientes videos, donde Bowie claramente se despide de este mundo. Cuando se habla de David Bowie, se refiere a un artista completo que rompió las barreras de la moda, el estilo, el género y la sexualidad. Bowie fue el perfecto camaleón, pues supo moverse entre la #Música, el cine, la experimentación y la representación, creando un discurso homogéneo que siempre estará vigente en la cultura. Músicos como Brian Eno, Moby y Brian Molko (Placebo) expresaron su pesar a través de cartas en redes sociales, despidiendo al alienígena, o como lo llamó el director Nicholas Roeg en su film “The Man Who Fell To Earth”.

La muerte de Bowie, más allá del hecho en sí, se ha convertido en un poema, en una elegía acompañada de un álbum y dos videos que fungen como antesala, como preludio a la inmortalidad. Pues nadie podía dejar este mundo con tanta clase y tanto estilo como Ziggy Stardust.  #Viral