Pasadas unas horas desde que concluyera la gala de los Oscar, son muchas las reflexiones acerca de lo afortunadas o desafortunadas que han sido las decisiones que han arrastrado a algunas películas a la gloria o al inesperado fracaso. Las quinielas cinematográficas estaban hechas, son millones de personas las que juegan a adivinar el futuro de los largometrajes nominados, y nunca faltan las desagradables sorpresas al conocer el resultado. 

Es evidente que todos los ojos estaban puestos en Leonardo Dicaprio, quien seguro sufría doblemente por la presión social que se ha creado alrededor de él. Pero finalmente parece que la energía positiva de millones de fans le han ayudado a poder acariciar su preciado Oscar.

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No obstante, fue algo decepcionante que el actor no bromeara con su condición de eterno nominado, sino todo lo contrario, habló del cambio climático entre palabras de gratitud y volvió a su butaca con aparente serenidad. Pero para hacer más sangre a una herida que parecía poderse cerrar con el este triunfo, las malas lenguas comentan que el actor no ha ganado el Oscar justamente, sino que se trata de una especie de acto de compasión. Otros aseguran que la interpretación del actor en El Renacido no es la mejor de su carrera, y si ha ganado ha sido por no tener una dura competencia.

Pero no todo se centró en Dicaprio, pues el premio de los premios, el de mejor película del año, fue un jarro de agua fría para algunos. Si bien es cierto que Spotlight ha brillado por su polémico argumento y su inquietante verdad, no estaba entre las favoritas para ser la gran ganadora de la noche.

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Pues no solo se ha llevado el título de mejor película, sino el de guión original también, dos puestos que se creían dignos de El Renacido o La Chica Danesa.  

El nombre de Alicia Vikander como mejor actriz de reparto ha sido bien acogido en lineas generales, no obstante, son muchas las opiniones que coinciden en que Rooney Mara era la auténtica merecedora de la estatua, y que su papel ha sido totalmente ignorado, o incluso eclipsado por el de su compañera de rodaje, Kate Blanchett. 

Y de actores de reparto va la cosa, pues la decepción de los fans de la saga Rocky ha sido descomunal. Tras recibir su primer Globo de Oro después de 38 años de trabajo, Sylvester Stallone soñaba con el momento en el que pudiera lucir su estatuilla en el salón de su casa. Pero bajo todo pronóstico, Mark Rylance le ha quitado el puesto por su papel en El Puente de los Espías. Lo que seguramente era el último tren de Stallone ha partido a medio llenar.

Todos los demás han sido premios fácilmente predecibles, como el de mejor director para el ya veterano Alejandro González Iñárritu o la de mejor película de animación a la aclamada Inside Out. Pero para los insatisfechos, hay que pensar que nunca llueve al gusto de todos, y quién sabe qué nuevas joyas nos deparará la cartelera 2016-2017.

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