Con la ayuda del acelerador más complejo del orbe, un grupo de científicos ha descubierto dos partículas subatómicas de las que no se tenía noticia. Se trata de un hallazgo que podría incrementar nuestra actual comprensión del cosmos.

Tras un ambicioso experimento, que incluyó la utilización del Gran Colisionador de Hadrones de la Organización Europea para la Investigación Nuclear, los científicos participantes afirmaron que las partículas son bariones que se conjeturaba existían. Son entidades que podrían definir de manera más clara, como se desenvuelven las cosas desde la perspectiva de la teoría física convencional, es decir, aquella que visualiza a la materia como compuesta de partículas elementales.

A través de un comunicado reciente, voceros del laboratorio denominado por su acrónimo en francés, CERN, dieron a conocer el hallazgo de los bariones, por medio de la unión de tres quark, es decir, constituyentes básicos de la materia, utilizando una fuerza de gran intensidad. Uno de los físicos del CERN, Patrick Koppenburg, señaló en el comunicado que se usaron registros obtenidos entre el 2011 y el 2012, con el objetivo de distinguir entre lo que podría esperarse hallar con el modelo estándar del universo a nivel cuántico y cualquier perspectiva inédita que pudiera revelarse en el porvenir.

El Gran Colisionador de Hadrones también ha sido llamado como la "máquina de Dios" por la profundidad con la cual permite estudiar el entramado oculto de lo real. Con el apoyo de este instrumento, los científicos participantes en la investigación, descubrieron dos inéditas partículas del entorno subatómico, tan intrigantes y misteriosas, que su comprensión podría coadyuvar a conocer de un modo más pleno, los mecanismos escondidos de la realidad física.

De acuerdo a los datos que se difundieron a raíz del experimento, las partículas recién descubiertas están relacionadas con el protón, una partícula de carga positiva que se encuentra en el núcleo de los átomos de nitrógeno, hidrógeno, oxígeno y todos los elementos incluidos en la tabla periódica.

Los bariones, como los protones, son partículas integradas por tres quarks, pero de una clase diferente a los que tienen en sí los protones. Debido a lo anterior, los bariones son partículas seis veces más masivas que los protones, esto quiere decir, que son más pesadas.

De acuerdo a esa característica, los científicos piensan que los bariones no serían tan habituales de hallar en la materia como lo son los protones. Y eso precisamente explica que haya sido necesario llevar a cabo un experimento tan difícil para identificar a estas partículas.