Bajo un llamativo rótulo, los Predator conforman una patrulla aérea sin mando humano que responde a las órdenes de los Estados Unidos y que tiene el desagradable trabajo de evitar la entrada ilegal de personas a través de la frontera mexicana. De este modo, unos cuantos millones de dólares sobrevuelan a diario en forma de drones vigilantes, ojos mecánicos que reemplazan al del hombre en ciertas zonas limítrofes de dificultoso acceso.

Según informa la agencia de noticias Télam, el país del norte ha puesto en marcha la utilización de una flota de drones que cumple el objetivo de alertar si algún atrevido y valiente individuo intenta cruzar de forma ilegal la frontera México-Estados Unidos. La mayoría de ellos son de origen mexicano, aunque también muchos latinos intentan alcanzar tierras norteamericanas por pasos no habilitados. Indocumentados, perseguidos por la ley de su país, narcotraficantes, son algunas de las tantas situaciones de irregularidad que desembocan en tentativas de cruce por inhóspitas geografías, arriesgando no solo la libertad, sino también su vida. Debido a esta circunstancia, a EE.UU no le bastó con levantar un muro al estilo “Berlín” de más de mil kilómetros, sino que decidió, por la rudeza de la zona, instalar otras metodologías que impidan la entrada no legal al país. La inversión, según reveló la mismísima Casa Blanca, alcanza los 250 millones de dólares –cada equipo tiene un valor de aproximadamente 20 millones -, una impresionante cifra destinada a nueve drones patrulleros del desierto fronterizo, los Predator.

La privacidad puesta en jaque. No es la primera vez, ni será la última, que estos equipos con sus peculiares características son usados para fines controvertidos, con el objetivo de cuidar y vigilar donde la patrulla humana no tiene llegada, se borran los límites entre lo permitido y lo ilícito. ¿Quién asegura que sólo se controla la frontera? La utilización de drones comienza a plantear cuestiones de ética y espera con urgencia que sea regulado bajo las leyes nacionales e internacionales para que no se atente ni se ponga en duda la violación de la privacidad. #Tecnología