Las compañías Facebook y Amazon están buscando ingenieros con experiencia en aviones no tripulados y pilotos de drones. Para ello, ambas empresas están dispuestas a pagar salarios suculentos a las personas que se encuentren debidamente preparadas para ejercer estos trabajos. En la actualidad las autoridades de Estados Unidos no permiten el uso de aviones no tripulados con fines comerciales pero todo esto cambia y mucho a partir del 2015.

La Administración Federal de Aviación planea relajar algo las normas para que los drones puedan surcar los cielos en vuelos permitidos de hasta 120 metros de altura, eso sería dentro de los primeros meses del 2015 y regiría en un comienzo para aquellos drones de peso ligero. La relajación de estas medidas podría ser la causante de la creación de decenas de miles de empleos durante los siguientes diez años.

Según la Asociación Internacional para Sistemas de Vehículos no tripulados, son ya varias las empresas de primera línea que están pagando unos 50 dólares la hora a pilotos de drones, lo cual equivale a unos ingresos anuales muy cercanos a los 100.000 dólares anuales y la información la proporciona el director del CSV, de la Universidad de Dakota del Norte, el señor Al Palmer.

Dicha universidad se prepara a todo ritmo para cumplir con la alta demanda de futuros pilotos de drones que la floreciente industria de vehículos no tripulados que crece a ritmo de vértigo a medida también que las compañías que utilizan drones para sus actividades y van descubriendo sus ventajas y usos que pueden tener con ellos, en definitiva es un área aún sin explotar y que necesita preparar rápidamente pilotos para las naves no tripuladas.

Amazon piensa utilizar los drones para la entrega de paquetería en distancias cortas. Las empresas de tecnología ven un nicho de mercado muy interesante si las autoridades finalmente cumplen con la promesa de relajar las leyes vigentes. En el caso de Google ya ha dado un paso importante al adquirir Titán Aeroespace, una empresa dedicada a la fabricación de drones que vuelan a gran altitud y utilizan energía fotovoltaica.

Los primeros 61 pilotos formados profesionalmente en la Universidad de Dakota del norte antes de recibir su título ya contaban con interesantes y suculentas ofertas de trabajo de las mismas fábricas de drones, entre ellas la General Atomics, la Boeing o Northrup Grumman Lockheed Martin. En la universidad están más que felices, pues es tanto el interés por el desarrollo de la investigación de drones y en la formación de nuevos profesionales que han recibido donaciones por un monto de 25 millones de dólares, la suma más importante percibida hasta la fecha por dicha universidad y la confirmación que su labor está siendo reconocida.

Se espera utilizar esta nueva tecnología en la seguridad pública, la agricultura, las exploraciones de gas o de petróleo, en el cine, la seguridad y vigilancia de grandes eventos y una infinidad de usos, como en accidentes, donde los servicios médicos tardan en llegar, podrían llegar los drones aportando medicamentos y material médico que permitan salvar vidas. El futuro está aquí y se llama dron.