Un grupo de seis científicos argentinos logran crear un brazo biónico con un coste de un 75% menos del que puede costar uno importado, hasta el momento era un producto estrictamente importado pero desde ahora toda Latinoamérica podrá contar con Argentina como proveedor de uno fabricado en ese país, pero con un precio sensiblemente inferior.

Según palabras del bioingeniero Ricardo Rodríguez el grupo no quiso quedarse en un prototipo y decidieron trabajar por lograr un producto que cumpla con todas las regulaciones vigentes al tiempo que sea un producto médico eficaz y seguro.

Los seis profesionales pertenecen a la provincia de Entre Ríos en Argentina y crearon además la empresa habilitada para la fabricación de productos médicos y actualmente se encuentran abocados a gestionar la habilitación de este brazo biónico que hace solo unas semanas obtuvo un premio en el Concurso Nacional de Innovaciones (Innovar 2014) dentro de la categoría Tecnología para la Discapacidad.

El gobierno argentino ha decidido apoyar la financiación del proyecto en las últimas fases, de esa forma se podrán llevar a cabo testeos para la fabricación del prototipo con el cual se puede realizar los ensayos que se requieren para registrarlo de forma definitiva y cumplir con el resto de cuestiones de regulación. El coste del brazo biónico fabricado en Argentina es de unos 11.700 dólares mientras que el mismo pero importado roza los 48.000 dólares.

Rodríguez comenta además que todos los ensayos previos ya han sido realizados y que esperan contar con la habilitación para comercializar y exportar el producto, el grupo de entrerrianos que forman parte del proyecto y también la empresa -Bioparx- está conformado por bioingenieros, médicos e ingenieros electrónicos que llevan tiempo trabajando en el mismo y que finalmente han logrado unir sus investigaciones para finalmente dar con la clave para el éxito.

Y el éxito es una prótesis bioeléctrica del brazo que funciona a través de la interacción con el paciente, el aparato detecta las señales eléctricas que se logran a través de sensores apoyados sobre la piel del paciente, el cual de forma voluntaria puede mover la prótesis en cierre y abertura.

Por tanto en poco tiempo más el brazo creado en Argentina podría venderse en todo el mundo con un coste inferior, algo que da esperanzas a miles de personas en todo el mundo y no sólo en Latinoamérica, incluso podría ser el primer paso para la creación de prótesis biónicas como piernas, otro reto a superar y del cual, de obtener el mismo éxito que con el brazo, permitiría de decenas de miles de personas mutiladas por las minas antipersonas en varios países del mundo. #Salud #Trabajo