De origen judío, este alemán huyó junto con su familia del horror nazi a los Estados Unidos en 1938. Suya fue la idea de convertir el televisor en fuente del ocio doméstico. Inventó la "Caja marrón", como así llamaban a su primera videoconsola la "Magnabox Odissey".

Esté inventor, que comenzó siendo técnico de radio en 1966, ya presentó a la empresa Sanders, que por aquel entonces era solo de uso militar, su primer prototipo. La idea fue desechada pero en 1972 Magnabox decidió licenciar la primera consola de #Videojuegos, un fenómeno que sigue creciendo año tras año, acababa de nacer.

Pese a su aparatosidad, se podía jugar hasta en 27 juegos y costaba alrededor de 100 dólares, y se vendieron 100 mil unidades. Uno de sus otros inventos fue el juego distribuido por MB, "Simon", que muchos recordarán. Consistía en una secuencia de colores y botones iluminados que había que pulsar. Hizo furor a finales de los 70 y en los años 80.

Baer se jubiló en 1987, cuando todavía la industria de lo videojuegos estaba en sus primeras fases y vio desde la tranquilidad el crecimiento de la industria que inventó y como Magnabox tuvo solo 5 años de liderazgo, luego Atari, Nintendo o Sega llegaron a una industria que ahora mueve una cantidad de negocio equiparable a la del cine.

Durante su vida registró medio centenar de patentes en USA, llegaron incluso al centenar en el resto del mundo, cifras extraordinarias que son una muestra de la inventiva de este hombre que, quizás por ser poco conocido en el mundo, será de obligado nombramiento cuando se hable del nacimiento de los videojuegos. En el año 2006 apareció por última vez ante la opinión pública para recibir de manos del entonces presidente Bush, la Medalla Nacional de Ciencia y Tecnología por su inestimable ayuda en el crecimiento de la industria.

Numerosas personalidades han lamentado la pérdida de Baer, una de esas personas que con discretamente hicieron avanzar al hombre, gracias a su invento a estas horas millones de niños y mayores juegan con avanzados videojuegos, muy diferentes de los que permitía la Magnabox pero con el mismo propósito, dar una nueva manera de disfrutar del ocio al ser humano.