El país asiático, China, el año pasado había desbancado a Estados Unidos como primera potencia económica mundial. Es cierto que por poco margen, pero la tendencia es que los orientales se despegarán del país de las barras y las estrellas. Con ello estará en condiciones de marcar el rumbo económico mundial, mal que les pesa a los estadounidenses.

Ahora, según un informe de la Universidad de California manifiesta: "El mejoramiento de las capacidades espaciales de China tienen consecuencias negativas para la seguridad militar de USA. Ello requiere que los Estados Unidos se prepare para hacer frente a un adversario que posee la #Tecnología espacial para luchar por el espacio".

China ha estado desarrollando tecnología espacial destinada al bloqueo de comunicaciones y esta es una capacidad indispensable para ganar conflictos armados. El programa espacial es parte estratégica del 'sueño chino' del presidente Xi Jinping: fortalecer el poderío nacional en el entorno político de Asia y el Pacífico, por lo que recibe una mayor atención por parte de las autoridades chinas.

En el informe, publicado el lunes en Washington, de la Comisión de Revisión de Seguridad Económica entre USA-China, en unos de sus párrafos expresa: "El Objetivo de China es convertirse en una potencia espacial a la par de Estados Unidos y fomentar la industria espacial que es la igualdad de las personas en los Estados Unidos, Europa y Rusia".

El espacio será decisivo en el futuro

Varios analistas chinos consideran que la información basada en el espacio se convertirá en el punto clave de las guerras del futuro. Quien domine ese campo y posea dicha tecnología, dominará la batalla y logrará la victoria en la Tierra. Ellos están convencidos que China logrará la supremacía espacial; en consecuencia, tendrá a capacidad de utilizar con total libertad el espacio y de negar su uso a los adversarios ocasionales. Un ejemplo de ello es la prueba que llevaron a cabo en julio pasado con un misil anti-satélite, aunque públicamente dijeron que era un anti-misil de tecnología experimental con base en tierra. La realidad es que este nuevo misil anti-satélite es capaz de derribar satélites lanzados desde la tierra.

Se estima que el programa espacial de China, si continúa con la misma intensidad y ritmo de progreso desarrollando su tecnología, para el 2030 tendrá lista una nueva línea de vehículos de lanzamiento y satélites de comunicaciones electrónicas de avanzada inteligencia, con lo cual robustece el dominio por la lucha del espacio.