Una noticia que dejó a los videojugadores, especialmente a los que son de hueso colorado (hardcore gamers) hizo fruncir el ceño en más de una ocasión. Y es que casas muy consolidadas y amplia reputación como son Capcom y Konami han anunciado recientemente que dirigirán sus esfuerzos hacia el mercado de los móviles, es decir, los celulares y las tabletas, dejando en un segundo término los grandes títulos para consolas. A algunas personas de éste sector no les parece una muy buena idea, por supuesto, al ser los más entusiastas, pero a veces, parecen olvidar que son compañías, empresas que buscan generar ganancias (las mayores posibles.)

El terreno de los móviles es bastante atractivo nada más por los números, es decir  la pura estadística, la cual nos indica que son alrededor de 7 mil millones de usuarios de ésta plataforma hasta ahora. Además, la inversión para desarrollo es mucho menor que para las grandes consolas. Ya que, la mayoría de los juegos que piensan lanzar son esos títulos que estuvieron de moda en la época de los 8 y 16 bits (Nintendo, Super Nintendo, Sega Genesis), lo que los conocedores llamamos "emulación". Para ser más concretos, Konami, quien fue la primera compañía desarrolladora en marcar su postura, dijo que para las consolas (Xbox One y Play Station 4) sólo tendrían dos series: Pro Evolution Soccer (PES) y Metal Gear, todo lo demás sería lanzado para celulares y tabletas.

Claro, hay que entender que el hecho de que una decisión comercial produzca el "odio popular" de tus seguidores o fanáticos no necesariamente implica que sea equivocada, vamos, muchas veces ese sector  carece del conocimiento o los criterios utilizados para las grandes decisiones corporativas. Sólo se dejan llevar por su gusto. Y ahora, en éstos tiempos en que herramientas como Youtube, Facebook, Twitter, Google Plus, Blogs y en general Internet "hacen llegar" el sentir de esa parte de la audiencia, pero nada más. Sólo el tiempo, las ventas y los resultados que traigan próximamente mostrarán si había razón o sólo fue un espejismo. #Tecnología