Con la llegada de la Web 2.0, los usuarios de la red pueden hacer uso de una amplia variedad de opciones y servicios, entre los que destacan la posibilidad de diseñar sistemas para la emisión y recepción de contenidos, que a su vez permiten la interacción con otros individuos en el ciberespacio.

Entre las herramientas más populares están los blogs: páginas personales que se caracterizan por su estructura sencilla, con plantillas elaboradas previamente, de manera que el proceso de publicación sea lo más rápido posible y sin demandar mucha experiencia por parte de los autores.

El creador de una bitácora - otra manera de nombrar a los blogs - en idioma español asume el calificativo de bloguero, y casi siempre se apropia de esta herramienta para crear su propio medio de prensa y publicar sus ideas u opiniones sin la intromisión de editores externos, que pudieran censurar los contenidos. Es por ello que en estos sitios solemos encontrar un discurso mucho más crítico que el de los medios tradicionales, así como los comentarios sobre aquellos sucesos que no suelen ocupar espacio en las agendas de la radio, la prensa plana y la TV, o que se abordan de manera muy superficial.

Uno de esos asuntos más recurrentes en los blogs y poco abordados en los demás medios de comunicación, son los relacionados con la diversidad sexual, las cuestiones de género o los debates sobre las nuevas masculinidades. Si recorremos el ciberespacio en busca de estos contenidos, comprobaremos que hay muchas miradas, opiniones y maneras de dialogar en torno a la sexualidad.

Una bitácora diversa

Desde el 2005, Jorge González Durand asume el reto de mantener actualizada su Bitácora Sexodiversa, a la que se puede acceder mediante la dirección: www.papelesdsx.blogsport.com. "En esa época había un boom de blogueras y blogueros en mi país, Venezuela. Siempre me gustó escribir, y la red me pareció un espacio ideal para expresarme", comenta.

En un inicio, la idea era hacer una revista digital mensual, con el mismo esquema de un medio impreso. "Todo el contenido de cada nueva edición lo publicaba el mismo día, hasta que un año después decidí cambiar la rutina. A partir de ese momento, en cuanto acababa una nota, la subía a la red, sueltas, una por una, sin necesidad de tener toda la estructura completa", explica el bloguero que para esa época se había graduado de periodista.

"Mi tesis de grado resumía mucha información sobre el movimiento LGBT venezolano. Entonces me pareció oportuno divulgar mis hallazgos, y la manera más sencilla y económica era abrir un blog", añade.

A Jorge no le bastó con crear uno de los blogs sobre diversidad sexual más leídos en idioma español, y enseguida buscó la manera de conocer más sobre las interioridades de la nueva herramienta de comunicación, que desde su punto de vista, desempeña un rol importante en la educación sexual de muchos individuos.

"Entendí que un blog requiere al menos una publicación diaria para lograr que se mantengan o aumenten las visitas. Por eso diseñé una especie de calendario donde iba anotando qué secciones saldrían diariamente", de manera que la semana quedó dividida entre resúmenes de estudios académicos, historias de vida, experiencias de activismo, cuentos, poemas, videos, artículos de opinión, música y reseñas de cine.

"En uno de los cursos que recibí sobre cómo escribir para un blog, aprendí que no tiene sentido publicar notas de prensa de otras páginas o de los periódicos impresos. Si la gente viene a mi espacio, es para conocer mi visión, mi criterio. Lo que hace único a un blog es que su autor analice a fondo la información y comparta con sus seguidores el resultado de esa reflexión", considera.

El empeño de Jorge González Durand convirtió a Bitácora Sexodiversa en uno de los espacios en la Web a los cuáles acudir para aclarar dudas o polemizar sobre derechos sexuales. "Lo mío es la escritura, sin ínfulas de escritor exitoso ni académico, sino solo como una necesidad de expresión personal, de lo que vivo, de mi mundo, mis inquietudes, mis temores, mis fantasmas. Todo eso está en mi blog", apunta. #Salud #Internet #Tecnología