Las pérdidas por el cibercrimen a nivel global ascienden a 475 mil millones de dólares anuales. Para combatir este fenómeno, las inversiones a nivel planetario en prevenir estos ataques será de 120 mil millones de dólares sólo en 2017. Una brecha considerable.

El impacto no es menor, los datos son crudos: más del 50% de instituciones financieras en América Latina han sufrido ataques a su #seguridad y la de sus clientes en los últimos 12 meses. Los principales blancos en Latinoamérica es Brasil y el número 2 es México. Las principales ciberamenazas actuales son el malware (amenazas enfocadas a software); el phishing (robo de identidad -a la alza sustancial en México-); sustracción de contraseñas e información confidencial; los ataques de denegación de servicio (DoS); los ataques de intermediario (man-in-the-middle, MitM); o el advertising (publicidad selectiva).

“La #ciberseguridad es un tema prioritario para cualquier tipo de industria, porque todos manejamos información virtual: nosotros como organizadores de eventos, los periodistas, el sector salud al manejar información confidencial de pacientes. Todos usamos información y por tanto es vulnerable, susceptible a robo de información y amenazas a la seguridad de la información”, afirmó Rodrigo Ibarra, director de #InfoSecurity México, exhibición y ronda de conferencias a realizarse del 25 al 27 de abril de 2017 en la Ciudad de México.

Y recomendó: “Debemos avanzar al mismo ritmo que avanzan las amenazas o incluso más rápido. Hace falta hacer mucho más masiva la divulgación de información sobre estos temas, enfocándose a diversos sectores de la población. Obviamente la parte de gobierno es esencial, porque si en ese nivel permea ese tipo de temáticas bajo un concepto de ciberseguridad, la gente tendrá un mayor conocimiento del impacto que causa y cómo se deben de proteger su propia información”.

De acuerdo con Ibarra, una de las mejores opciones para prevenir ataques cibernéticos es la educación en temas tecnológicos: “Es una misión titánica y compleja, porque implica educar a una población, pero como cada vez más gente está vinculada con redes sociales, empieza a entender la importancia de proteger su información. Queda un largo camino por recorrer, pero con eventos como este se sientan las bases para informar tanto a las empresas pero también a los usuarios finales”, dijo.