Por Mitzi Vera

Twitter: @mitziperiodista

Hoy en día solo es necesario un teléfono celular con Play Store para poder conquistar a alguien. Tinder se creó en agosto del año 2012 y las primeras pruebas se realizaron en escuelas de California. Ahora se usa en todo el mundo. Es una de las preferidas por los millenials para ligar.

José y Enriqueta tienen 27 años de edad, viven en Barcelona y llevan año y medio de relación. Todo gracias a Tinder. Ambos la descargaron por recomendación de sus amigos.

"Hicimos match, ese mismo día nos vimos y quedamos para reunirnos. Parece que fue amor a primera vista porque desde ahí seguimos saliendo hasta que decidimos ser novios". En el caso de Julián, mexicano quien tiene la misma edad que los enamorados, la bajó porque ya no va a la escuela y en el trabajo no conoce chicas.

Él lleva dos años con la aplicación; sin embargo no ha tenido suerte como el caso anterior. "Decepciones, chavas intensas, o de plano que no se parecen nada en fotografías es lo que me toca".

Javier tiene 33 años, la bajó hace 12 meses y luego de citas fallidas al fin sale con alguien por lo que decidió que ya no necesita de la app. "De pronto en Tinder todos viajan, son emprendedores, hablan idiomas, está claro que debes mostrar lo mejor de ti para ligar pero exageran".

¿Qué diría Lipovetsky?

El sociólogo Gilles Lipovetsky expone en 'La era del vacío' que el PDP o mejor conocido por el proceso de personalización tiene legitimidades sociales y fines nuevos. Habla de la individualización y la necesidad de los seres humanos por sentirse libres. Indica que con el boom de las tecnologías lo único que comienza a importar es "el aquí y ahora".

En el sitio 'Altillo' los sociólogos que analizaron a Lipovetsky exponen que "Los individuos aspiran más a un desapego emocional, debido a la inestabilidad que sufren en la actualidad las relaciones personales. El miedo a la decepción, el miedo a las pasiones descontroladas nos llevan a una huida ante el sentimiento; Levantar las barreras contra las emociones y dejar de lado las intensidades afectivas".

Millenials y el sexo sin amor

La generación millenial, a diferencia de la equis, por ejemplo, se caracteriza por la búsqueda de la individualidad y el desapego emocional.

"Yo no busco nada serio en Tinder, y creo se vale, no tengo tiempo de enamorarme. Busco mi éxito profesional, yo no veo como madre. Solo voy a citas casuales, nada más. Me he dado cuenta que la mayoría de los chavos solo buscan eso", explica Sofía, médico de 26 años de edad.

La articulista Cecilia Ramírez desmiente la hipótesis de que Tinder se usa solo con fines sexuales.

"El primer estigma que uno se enfrenta al usar una aplicación de este tipo, especialmente si eres mujer, es que te vas a encontrar con puros pervertidos sexuales, o personas que sólo buscan un “acostón” fácil de una noche. Y si bien no seré yo quien desmienta este mito –pues aunque no me tocó vivirlo, un amigo cercano me enseñó una captura de pantalla de Tinder donde un hombre se lo pedía explícitamente a una amiga suya- mi impresión es que no hay gran diferencia entre Tinder y algún antro, bar, fiesta o evento social, donde igual te puedes encontrar a gente desagradable que a alguien realmente especial".

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