Para nadie es un secreto que los jóvenes nacidos entre 1989 a 2000 han modificado en muchos sentidos las formas de convivencia y en un mundo regido por los avances tecnológicos y por la necesidad de contar en su vida diaria con dispositivos digitales para realizar actividades variadas, los #Millennials buscan dar un paso más allá en temas de #ciberseguridad.

Según un estudio realizado por la empresa Visa en Nueva Zelanda, el 78 por ciento de los jóvenes encuestados señalaron que su teléfono inteligente o smartphone, es su dispositivo móvil más preciado e incluso, un 79 por ciento afirmó que no saldría de su casa sin él.

Pero si bien el aumento de la tecnología ha permitido tener acceso a #compras en línea, pagos a través del celular y manejo de cuentas bancarias desde un dispositivo móvil, esto también ha generado que los delitos relacionados con el mundo digital vayan en aumento, por lo que los millennials buscan dar un paso más allá en temas de ciberseguridad.

Anuncios
Anuncios

Para ellos, ya no basta con una firma o un número de identificación personal, sino que aprueban el uso de datos biométricos para realizar comprar o pagos, sin necesidad de algún plástico o incluso de su amado teléfono celular.

Según explicó la gerente de Visa para Nueva Zelanda, Marty Kerr, el 62 por ciento de los encuestados señaló estar de acuerdo con esta forma de pago, que la consideran mucho más segura que cualquiera que existe en el mercado, pero además les atrae dado que la asumen como algo “divertido y cool”.

Cabe destacar que el término biométrico se refiere al uso de determinadas técnicas y programas computacionales para identificar rasgos específicos de las personas, que pueden ir desde la lectura de la retina, la huella dactilar, el iris de los ojos, la palma de la mano, la conformación facial e incluso, la forma de caminar de una persona puede ser un método de tipificación.

Anuncios

Bajo este escenario, los millennials buscan dar un paso más allá en temas de ciberseguridad y les atrae la posibilidad de que puedan realizar pagos o confirmar compras a través de la lectura de su retina o la confirmación de su huella dactilar.

Y aunque estos sistemas parecen ser solo sacados del cine, la realidad indica que no estamos muy lejanos de que se popularicen y que se desarrollen versiones más accesibles para el grueso de la población, en donde los negocios tendrían una nueva manera de recibir pagos y estarían adaptándose a las exigencias del mercado impulsadas por las nuevas generaciones.