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Steve #jobs marcó un hito en la historia, al querer mezclar la belleza que podría llegar a tener un producto tan inusual como una computadora y venderla con estrategias, que sólo a un erudito del marketing se le podría ocurrir.

Jobs fue el gran pensador del siglo XXI, emocionado por un mundo salvaje dentro de la tecnológica California, Steve fue el creador de un producto que era más que una simple computadora, un producto convencido de partir la perspectiva de la sociedad, sobre las máquinas de ese entonces. Acompañado de una bola de rufianes con mentes claras, Jobs y su pandilla montaron la empresa más sexy de California.

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Siguiendo el capricho de volver una marca en un símbolo celestial de un muchacho que nunca le interesó titularse de la universidad, Apple resultó ser la mejor idea de su vida.

Su pandilla

Su pandilla estaba conformada principalmente por Steve Wozniak y Daniel Kottke, y claro con el poco tiempo se siguieron uniendo más personajes pero en lo personal, estas dos figuras fueron las que acompañaron a Jobs en las etapas más importantes del inicio de la compañía. Probablemente fueron los que más influencia tuvieron en los momentos que serán catalogados dentro del grupo de hazañas tecnológicas.

Daniel Kottke

Kottke estuvo con Steve Jobs en la universidad, fue el que lo acompañó en todas las aventuras con drogas psicodélicas y viajes a la India. Kottke fue el que estuvo presente cuando Jobs inició con la idea de que el mundo rudimentario de los ordenadores de ese entonces podría dar un giro de 360º y ser un mundo bello, donde los bordes de cada lado del ordenador se curveen de forma perfecta.

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El enfoque tecnológico fue acelerado en un viaje a la India, donde fueron juntos a encontrarse consigo mismos y fue ahí donde Jobs comenzó a formularse la mejor idea de su vida.

Steve Wozniak

Fue el verdadero genio que marcó el camino gradual de #Apple hacia el éxito. En realidad fue una interesante combinación entre un chico genio, pero introvertido y un loco hippie drogadicto que tenía buena cabeza para los negocios.

Historias de éxito donde se juntan dos genios con mentes distintas las hay por montones, pero la de estos dos marcó un impresionante cambio en la manera de ver las cosas de todas las personas. Wozniak se ocupó del lado técnico de la empresa, desde un principio Wozniak y Jobs trabajaron en proyectos escolares, que se enfocaban en máquinas de generación de información de algún tipo. Wozniak siempre lideró el primer puesto en saber y poseer uno de los mayores talentos en la construcción de un ordenador y ese conocimiento lo plasmó de manera importante a Apple.

La magia de Steve Jobs

Steve Jobs tenía todo el conocimiento posible sobre ordenadores, pero el mismo aceptaba que los inventos de inicio de Steve Wozniak fueron los que arrancaron con Apple y la llevaron a convertirse en una de las empresas mejor posicionadas dentro de la bolsa de valores.

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Pero a Wozniak le faltaba algo que a Steve le sobraba, algo invaluable y probablemente por estas razones se convirtieron en el mejor dúo de la historia; Steve poseía el instinto de un asesino en ventas corporativas a gran escala con miras a un futuro donde la realidad fuera distinta.

Jobs llevó a una empresa de la mano desde un inicio, siendo la imagen principal y creador también de una de las marcas más sexys del planeta. Creó una industria que probablemente nadie se imaginaba que se necesitaba y modernizó totalmente algunas otras industrias que ya llevaban tiempo en el mercado y eso se lo agradeceremos siempre.

De hecho estoy escribiendo este artículo desde una MacBook Air y ahora entiendo que era lo que Steve quería exactamente hacer. Quería transformar la experiencia, la belleza de las cosas y las necesidades primordiales del ser humano. Podríamos decir que es considerado un gurú al ver cosas donde nadie pudo verlas y tener la visión de transformar la rutina de todas las sociedades del planeta tierra.

Desde el Iphone hasta el Ipod Touch, pasando por último por el magnífico Ipad, Steve Jobs nos regaló una gran parte de su cerebro al crear un producto que ahora es de uso primordial para desempeñar muchas de nuestras actividades, tanto laborales como personales.