Voy al otro lado del mundo y regreso

 La semana previa al viaje fue de mucho nerviosismo. Además del milagro del pasaporte quedaba la presión social. Muchos de mis amigos no podían creer que gané un viaje "todo pagado". Hubo quién muy preocupado me advirtió "Te van a secuestrar y vas a regresar sin un riñón". Tampoco es que mi situación financiera estuviese en su mejor momento, así que me vi en la necesidad de pedir dinero prestado y vender algunos comics para hacer frente a los gastos.

 Era viernes 4 de diciembre por la noche. Estaba en Metro Oceanía después de cenar unos tacos y llamé a mi familia. Respondió mi papá. Le dije: "Dile a mi mamá... que voy al otro lado del mundo y regreso." Él me dijo: "Dice que te pongas un suéter". 

 

Una calle en Europa

  Hice conexión en Ámsterdan, tenía 6 horas para salir del aeropuerto y "conocer". Pensé ir al centro de la ciudad y decirle a la gente que soy primo de Andrés Guardado y preguntar sobre "el parque que está en Ámsterdan donde matan perros" pero esa idea se me hizo digna de la barra nocturna de Canal 5. Terminé trasladándome a una estación de ferrocarril, donde google maps mostraba un pequeño lago, además, como no sé ni decir "tatanka" en holandés pensé mejor no hacer contacto con los locales.  Curiosamente camino al lago tomé una calle que tenía varios restaurantes de comida indonesa.

 

 

 Buenos días Bali, buenas noches México

 La noche del domingo 6 de diciembre el aeropuerto internacional de Bali con sus 13 horas de diferencia horaria, sus 26 grados y su humedad de 45% me dio la bienvenida. Ahí estaba yo, rechazando taxistas con mi inglés aprendido viendo la tele, el celular y la laptop completamente descargados (los contactos en Asia son diferentes), mi camiseta de Pancho Villa y 90 dólares en la mano.

 El concepto de "Big Banner" para "Wonderful Indonesia" y para mi es un tanto diferente. Pero después de algunos angustiosos minutos localicé al equipo encargado de llevarme al Hotel Mercuri. Esa noche vi por primera vez las estatuas que adornan las avenidas balinesas pero mi chofer no hablaba muy bien en inglés.

 Al llegar a la recepción resultó que la persona que respondía mis mails como "-Afina-" es una muchacha muy sonriente y con una manera muy peculiar de hablar. Me entregó una SIM y me dijo que no era necesario que cambiará mis dólares porque al ser ganador tenía un premio en efectivo que serviría para cubrir mis gastos. 

 

El terrorismo y el humor de retrete

 Apenas en mi cuarto prendí la tele. Vi las noticias locales, un poco del canal de habla hispana, los pingüinos de Madagascar hablando en indonés y EL CANAL AL JAZEERA, que para mi sorpresa no es una frecuencia clandestina para terroristas, sino una cadena de noticias apoyada por el gobierno catarí.  

 

El sol sale a las 5 de la mañana en Bali, poco después de las 6 AM estaba en el comedor conociendo a los demás ganadores y gratamente sorprendido con la salsa indonesa que sí pica. Como la primer actividad oficial era la "Cena de Bienvenida" decidimos abrir el itinerario por nuestra cuenta rentando una camioneta para ir a Ubud y al Templo de los Monos.

 Subí a mi habitación y al utilizar el sanitario encontré una palanca lateral que supuse era para "jalarle" sin levantarme. Cuando accioné la palanca, una sensación de frío ascendió desde la parte baja de mi cuerpo... Grité y luego estallé en carcajadas. Había leído en algún lugar que los orientales se limpian el trasero con chorros de agua pero definitivamente no me esperaba esa cómica sorpresa.

 

La Comunidad Del Dragon se ha formado

A las 10 de la mañana De diversos puntos de Canadá estaban Tyler, Laurie y Adrian. Desde Egipto pero radicado en Alemania, Ahmed. Desde la gran manzana en Estados Unidos, Ingrid y Molika. Y representando a Ecatepec...  Carlos.

No se pierdan el próximo episodio donde conoceremos al resto de la Comunidad del Dragón aventuras con monos, cibetas en cautiverio y nuestra llegada a la Isla Rinka. #Cultura Ciudad de México #Cultura Oriente #Aviones