Dicen los libros que los virus "son entidades parasitarias intracelulares estrictas microscópicas (20 a 300 nanómetros de diámetro) compuestas por un genoma y rodeados por una cápside proteica y, en algunos casos de una bicapa lipídica conocida como envoltura. Sólo pueden replicarse al interior de una célula (hospedero) utilizando su dinámica biosintética para la reproducción de sus ácidos nucleicos (ADN o ARN) y la formación de la cápside. Una vez ensambladas las partículas virales o viriones (nombre unitario de los virus) son liberadas por lisis celular o gemación para continuar con el ciclo replicativo y la infección celular".

Y, ¿qué significa eso?

Antes de todo, es necesaria la mención: Los virus no conforman parte en la definición biológica de las entidades vivas.

Si bien son capaces de responder a ciertos estímulos externos y de “multiplicarse” aprovechando la maquinaria de la célula que infectan; no cuentan con las características necesarias para ser clasificados como seres vivos. Por tanto, tampoco “mueren” (no, no son zombis). Los virus –existen- y ya.

Entonces, son entidades microscópicas. La unidad básica de los virus (el individuo, por así decirlo) se llama virión. Los viriones son los agentes infecciosos más pequeños conocidos hasta ahora, y para darnos una idea, basta mencionar que un millón de viriones juntos ocuparían apenas el diámetro de un grano de arena. Sin parásitos obligados, es decir, que necesitan de una célula huésped para replicarse (el término reproducción no se aplica en su clasificación). Tienen un genoma, lo que significa que almacenan información en forma de material genético, que es el lenguaje a través de ácidos nucleicos del que estamos compuestos los seres vivos.

Su material genético viene en un montón de formas y tipos (ADN o ARN; de cadena doble o de cadena sencilla; circular o lineal; sentido o antisentido… en fin, dejemos esa clasificación para después). Tienen una cápside¸ que es una estructura de proteínas en forma simétrica que da estructura y protege el genoma. Y algunos de ellos tienen grasas, que les brindan mayor protección; y forman algo que se conoce como envoltura.

Son causantes de numerosas infecciones [VIDEO]. Su ciclo replicativo consta de tres etapas: una vez en el organismo, se adhieren a una célula (huésped) y penetran en ella; posteriormente utilizan las herramientas celulares para multiplicarse; por último, una vez que han conformado un número significativo de viriones, salen de la célula para propagarse [VIDEO] y que este proceso se repita en tantas células sea posible. Provocan la muerte celular y esto resulta en lo que nosotros percibimos como enfermedades [VIDEO]. Dada su dinámica, no pueden ser tratados con antibióticos.

Si quieres saber cómo responden tus células a la llegada de un virus, echa un ojo al siguiente vídeo. #enfermedades #Ciencia #Salud