Hace doce años, en Francia, un equipo de cirujanos completó con éxito el primer procedimiento de trasplante de cara. Desde entonces, se han producido menos de 40 trasplantes de cara en todo el mundo. Cuando el cuerpo de un paciente rechazó su trasplante hace dos meses, los cirujanos decidieron intentar un segundo trasplante de cara.

Es probable que el rechazo sea un problema crónico con el trasplante de cara, por lo que hubo dudas significativas, sobre si se podría realizar otro trasplante o no, y mucho menos lograrlo. Según una declaración de la agencia biomédica de Francia y del Servicio Nacional de Hospitales, según informa el Telegraph, "este injerto muestra por primera vez, que el nuevo trasplante es posible en el caso de un rechazo crónico".

Mientras se realiza la cirugía, pasarán semanas antes de que los médicos puedan determinar si fue exitosa o no. Se han realizado menos de 40 operaciones de trasplante de cara, por lo que las estadísticas sobre los resultados a largo plazo, aún se están acumulando. Sin embargo, si la cirugía resulta exitosa, abriría el potencial de re-trasplante para los pacientes.

Los receptores de trasplantes de órganos siempre enfrentan la posibilidad de rechazo y, como medida preventiva, generalmente deben tomar medicamentos inmunosupresores por el resto de sus vidas, después del procedimiento. Sin embargo, estas medicinas no vienen sin riesgos propios. En 2016, la paciente que recibió el primer trasplante de cara del mundo hace 12 años, Isabelle Dinoire, murió de cáncer que sus médicos consideraban causado, por el riguroso regimiento de fármacos inmunosupresores, que debía tomar para evitar el trasplante, siendo rechazado.

Una nueva vida

Si bien es una hazaña quirúrgica impresionante, el trasplante de cara es un riesgo increíblemente alto y conlleva una vida de complicaciones, posibles infecciones, cirugía, medicamentos y la constante amenaza de posible rechazo. Aún así, los receptores a menudo han perdido tanto, que someterse al procedimiento restaura más que solo tejido. Después de recibir el primer trasplante del mundo, Dinoire dijo en un comunicado que "puede ser la cara de otra persona, pero cuando me miro en el espejo, me veo".

Mientras que el procedimiento de elaboración de la historia comenzó en Francia, el procedimiento se ha practicado en un total de siete países hasta el momento. Cuando se realizó por primera vez, parecía ser un milagro en el límite que hubiera algún nivel de éxito. Sin embargo, aún está lejos de ser considerado una rutina. Las técnicas quirúrgicas, las formas de manejar las complicaciones y la amenaza inminente de rechazo, así como también los medicamentos necesarios para prevenir dicho rechazo, requieren más investigación, para brindarles a los pacientes la mejor oportunidad de vivir una vida plena.

Los trasplantes de cara, a diferencia de técnicas tradicionales pueden abordar una amplia gama de afecciones médicas derivadas de trastornos genéticos, accidentes o agresiones; muchas de las cuales no solo desfiguran sino que causan un gran dolor al paciente y un gran daño en su salud. Una lesión también puede haber provocado la pérdida de la función, por lo que un trasplante podría restaurar su capacidad para respirar, comer y hablar, y permitirles que muestren una vez más las expresiones faciales. Mientras que un paciente - sin duda - necesita respirar y comer para vivir, no debe subestimarse la posibilidad de sonreír y reír de nuevo. #Ciencia #Transplante #Medicina