Según una investigación presentada en la revista Invasive Plant Science and Management , la respuesta es "con suerte sí". Y esas predicciones pueden conducir a una gestión de las malas hierbas más eficaz y rentable.

¿Qué es una especie invasora?

Una especie invasora es aquella que, como consecuencia de las actividades humanas, se ha expandido fuera de su rango de distribución natural, ha aumentado su densidad dentro de comunidades naturales de especies nativas y/o tiene impactos negativos en la biodiversidad de dichas comunidades. Los investigadores [VIDEO] dicen que las #Especies invasoras generalmente siguen una curva de desarrollo de tres fases, desde el retraso hasta la expansión y la meseta.

La duración y la rapidez de la fase de expansión varía según la especie y determina qué tan agresivamente se propaga una planta [VIDEO].

"Comprender la fuente de esta variación puede ayudarnos a predecir qué especies no nativas se vuelven invasoras", dice Pedro M. Antunes, quien es coautor del artículo con el Dr. Brandon Schamp, ambos de la Universidad de Algoma en Ontario, Canadá. "La clave es adoptar un enfoque basado en las mejores prácticas para recopilar y comparar datos sobre los invasores del pasado, sus características y hábitats preferidos".

Ejemplos de las mejores prácticas que recomienda el equipo de investigación:

  • Use registros de herbario recopilados por universidades, museos y organizaciones gubernamentales como fuente de datos para las curvas de invasión. Proporcionan algunos de la información de distribución de #plantas más completa disponible, algunos datan del siglo XVIII.
  • Verificar la exactitud de los registros y confirmar el origen y el estado taxonómico de cada espécimen utilizando los criterios de la Organización Internacional de Alimentos y Agricultura.
  • Tenga en cuenta la relación filogenética mediante la creación de un "árbol genealógico" que muestre los vínculos entre varias plantas .
  • Recolecte sistemáticamente nuevos datos anualmente de cuadrantes de 10x10 km para evaluar la abundancia de especies no nativas.
  • Compare las curvas de invasión para determinar qué rasgos están vinculados a un crecimiento y expansión más agresivos.

"A medida que aumenta nuestro conocimiento, podemos hacer predicciones mejor informadas sobre la probabilidad de que determinadas especies se conviertan en invasoras y la línea de tiempo en que viajarán a medida que lo hacen", dice Antunes.

"Entonces podemos aprovechar el tiempo de retraso antes de que la población de plantas se expanda para intervenir con controles de gestión apropiados".