Los grandes misterios médicos que quedan por resolver, el mayor no se centra en una sola enfermedad como el cáncer. El mayor misterio es cómo nos curamos. La respuesta de curación es muy compleja porque involucra a todos los sistemas del cuerpo, incluido el cerebro. El sistema inmune lucha en primera línea, pero la supercarretera de información del cuerpo llega a todas las células cuando la enfermedad y la angustia están presentes.

La respuesta de curación nos mantiene vivos y prósperos. Con todo su conocimiento, la ciencia médica ni siquiera puede sanar un corte de papel por sí misma: siempre estamos trabajando para ayudar al propio sistema de curación del cuerpo, comenzando con el poder de la mente.

El movimiento de bienestar está mirando más allá de la prevención, que se ocupa de los riesgos de trastornos específicos, como la enfermedad cardíaca, la hipertensión y la diabetes tipo 2. Está surgiendo una imagen de cómo cada persona puede impulsar conscientemente la respuesta de curación: estamos entrando en una nueva era de autocuidado: El Ser Curativo.

El Yo Curativo es un rol que eliges, uno que se aplica a las elecciones cotidianas de estilo de vida, como la dieta, el sueño y el manejo del estrés.

Cada elección ayuda a la respuesta de curación o la obstaculiza.

Estos algunos consejos que puedes seguir. Tener un buen sueño todas las noches, una dieta antiinflamatoria, estrés reducido, movimiento regular durante todo el día, mantener una relación social con los demás

Estas cosas pueden no sonar sorprendentes, pero lo que hay detrás de ellas es una gran cantidad de nuevos conocimientos.

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Por primera vez podemos priorizar nuestras elecciones de estilo de vida. Los beneficios del buen sueño son más críticos que nunca. Beneficioso es hacer ejercicio moderado todos los días. Y, tanto la duración de la vida como la de salud pueden alargarse mediante relaciones sólidas. La amenaza de inflamación crónica de bajo nivel ahora está relacionada con cada trastorno crónico.

El papel del estrés crónico de bajo nivel, del tipo que todos experimentamos en la vida moderna, está causando el mayor daño, impidiendo la respuesta de curación.

Estas ideas se basan en una amplia comprensión de que los trastornos del estilo de vida que necesitan prevención (diabetes tipo 2, enfermedad de las arterias coronarias e hipertensión, cáncer, Alzheimer) tienen sus primeros años antes de que aparezcan los síntomas. Anteriormente nadie sospecharía que la enfermedad de Alzheimer comienza décadas antes de la vejez, o que la inflamación cerebral es la gota que colma la espalda del camello.