El humilde ibis blanco australiano, conocido popularmente como el pollo bin, ha ayudado a los científicos a obtener una idea de cómo el temible Tyrannosaurus rex pudo haber caminado. En una investigación publicada por un equipo dirigido por Peter Bishop del Museo de Queensland, los científicos observaron cómo las aves, incluido el ibis, corrían y caminaban para descubrir cómo los dinosaurios [VIDEO]pueden haber hecho lo mismo. No es una gran sorpresa dado que las aves evolucionaron a partir de terópodos, que incluyen dinosaurios como el Tyrannosaurus rex . El T-Rex es uno de los dinosaurios más conocidos del mundo y ha cautivado a la gente por su papel protagónico [VIDEO]en películas ficticias como Jurassic Park. Por el contrario, el ibis es una ave nativa muy maltratada, ya que con frecuencia se la ve arrastrándose alrededor de contenedores o robando descaradamente la comida de las mesas en los restaurantes, parques, centros comerciales y áreas de picnic donde se reúnen.

Camina como un pájaro

Si bien los investigadores han demostrado previamente que los dinosaurios habrían caminado como las aves modernas, esta es la primera vez que han podido desarrollar un modelo que predijo con precisión las fuerzas del movimiento de las aves que extrapolaron para los dinosaurios.

Utilizando pistas de atletismo amuralladas, los investigadores registraron los movimientos de las aves con cámaras de alta velocidad y placas de fuerza especialmente construidas.

El ibis fue una de las 12 aves monitoreadas durante el estudio, que incluyó aves que pesaban entre 45 gramos y 80 kilogramos y también incluía el pavo australiano, pavo doméstico, tres tipos diferentes de codornices y aves grandes, el emú y el avestruz. Los investigadores pudieron desarrollar una ecuación que denominaron el modelo BIRDS (biomecánicamente informativo, derivado de la regresión estadística), que sólo necesita la masa corporal y la velocidad de un ave para predecir su longitud de zancada y la fuerza ejercida por cada paso. Utilizando el modelo, los científicos predijeron un Tyrannosaurus rex que pesaba ocho toneladas y con una longitud de pierna de 3.1 m tendría una longitud de zancada de más de cuatro metros si se movía a 18 kilómetros por hora.

Los investigadores mantienen reservas sobre si el modelo puede usarse como un predictor para animales con una masa corporal muy grande, y esperaban analizar más aves para mejorar el modelo. Esperaban usar fósiles de dinosaurios y huellas para ayudar a predecir las características del movimiento de los dinosaurios no pertenecientes a las aves.