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No hay duda que entes momento la Gran Bretaña está sufriendo un serio problema, ya que toda la cannabis [VIDEO] en las calles es ahora una droga súper fuerte que podría estar alimentando el aumento de los problemas de salud mental, advirtieron los científicos.

El problema de la cannabis sin semilla

Investigadores del King's College de Londres probaron casi 1,000 incautaciones de los policías de Kent, Derbyshire, Merseyside, Sussex y la capital en 2016 y encontraron que el 94% tenían una potencia peligrosamente alta. En 2005, solo el 51% de la cannabis que se vendía en la calle era sin semilla, también conocida como skunk.

La Dra. Marta Di Forti, Científica Clínica del Consejo de Investigación Médica del King's College [VIDEO], advirtió que la poderosa droga coloca a los 2.1 millones de consumidores de cannabis de Gran Bretaña en riesgo de esquizofrenia, trastorno bipolar, depresión, psicosis, delirios y alucinaciones.

Ya que el aumento de la cannabis de alta potencia en las calles, representa un peligro significativo para la salud mental de los usuarios y reduce su capacidad para elegir tipos más benignos para ellos. También es preocupante que el 94% del cannabis incautado sea ahora del tipo skunk, ya que podría aumentar el número de personas que lo usan y, por consiguiente, el número de personas que sufren daños. Los usuarios habituales de cannabis de alta potencia tienen el mayor riesgo de trastornos psicóticos, en comparación con aquellos que nunca han usado cannabis.

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Las diferentes sustancias encontradas

Los investigadores también encontraron que en la resina de la cannabis normal, la concentración promedio de tetrahidrocannabinol (THC), el principal componente psicoactivo, había aumentado en un 50% desde 2005, del 4% al 6%. En contraste, la proporción de cannabidiol antipsicótico (CBD), que ayuda a mitigar los efectos psicoactivos de la droga, ha disminuido drásticamente. El denominado Skunk tiene alrededor del 14% de THC y es más peligroso porque contiene una cantidad muy pequeña de CBD.

En el 2015 el Kings College demostró que en el sur de Londres, el 24% de los nuevos casos de psicosis podrían atribuirse al uso de este tipo de cannabis. Los investigadores ahora temen que el problema a nivel nacional, podría ser en parte responsable del creciente número de problemas de salud mental en Gran Bretaña. Las últimas cifras muestran que hubo 7,545 ingresos hospitalarios en 2016 al 2017 por trastornos de conducta y salud mental relacionados con las drogas, y un 12% más que en 2006 y 2007. También hubo 14,053 ingresos por intoxicación por drogas ilegales el año pasado, un aumento del 40 por ciento en comparación con la década anterior. Gran Bretaña tendrá que poner mucha atención en este tipo de problema antes de que se agrande