Congelar cuerpos y revivirlos en el futuro, ha sido una idea que la ciencia ficción ha tomado de la naturaleza y que se ha tratado de repetir en seres humanos. Científicos rusos hallaron en Yakutia, conocida como la región más fría de Rusia, más de 300 gusanos que estuvieron congelados alrededor de 42 mil años en el permafrost de esta región. Pero no conforme con el hallazgo, luego de una serie de experimentos, lograron revivir dos de esos vermiformes.

En concreto, los más de 300 gusanos hallados en el permafrost pertenecen a diferentes épocas y de los dos revividos, uno tiene alrededor de 41 700 años y fue descubierto en 2015; el otro cuenta con 32 000 años de antigüedad y fue tomado en 2002.

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Ambos pertenecen a la especie nematodos. Lo particular de este descubrimiento es que a pesar de que estos animales suelen vivir en la superficie del suelo, estaban a más de 3 metros de profundidad, donde la tierra no es sometida a cambios estacionales. Esto facilitó su conservación.

El estudio después de de que fueron descongelados

De acuerdo con la investigación, los gusanos fueron cultivados por varias semanas en placas de Petri a unos 20 grados Celsius o 68 grados Fahrenheit. Después de ser descongelados, los nematodos mostraron señales de vida y buscaron alimento.

Asimismo, los científicos creen que ambos especímenes son hembras. Actualmente son los organismos con más años de vida en el planeta, de acuerdo con Foxnews.

Esta capacidad de hibernar por 42 mil años destronó a los tardígrados u osos de agua, organismos microscópicos que había podido “despertar” después de 30 años, según el sitio web Chispa. El estudio fue llevado a cabo por equipos de científicos de múltiples institutos rusos, así como de la Universidad de Princeton, New Jersey. Los resultados fueron publicados en el Doklady Biological Sciences, según reseña el portal web La Tercera.

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Los alcances de esta investigación

En palabras de los investigadores, la capacidad de estos gusanos “sugiere que los nematodos del Pleistoceno tienen mecanismos adaptativos que pueden ser de importancia científica y práctica para los campos relacionados de la ciencia, como la criomedicina, la criobiología y la astrobiología”, reseñó La Tercera. De descubrir los secretos de la criogenización en estos gusanos se podría, entre otras cosas, preservar los cuerpos de tripulaciones que realicen misiones espaciales a largas distancias.