Es probable que el mundo vea temperaturas más extremas en los próximos cuatro años a medida que el calentamiento natural refuerce el cambio climático provocado por el hombre, de acuerdo con un nuevo sistema de pronóstico global.

Después de un verano de olas de calor e incendios forestales en el hemisferio norte, el estudio en la revista Nature Communications sugiere que habrá poco respiro para el planeta hasta por lo menos 2022, y posiblemente ni siquiera entonces.

El aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero se está sumando a la presión al alza sobre las temperaturas, pero los seres humanos no sienten el cambio como una línea recta porque los efectos se ven disminuidos o amplificados por las fases de variación natural.

De 1998 a 2010, las temperaturas globales estuvieron en un "hiato" debido a que el enfriamiento natural (de la circulación oceánica y los sistemas climáticos) contrarrestó el calentamiento global antropogénico.

Pero el planeta ahora ha entrado en la fase casi opuesta, cuando las tendencias naturales están impulsando los efectos artificiales.

El autor del artículo, Florian Sévellec, del Centro Nacional Francés de Investigación Científica dijo que "hay una gran posibilidad de que estemos en la cima de una fase cálida durante los próximos años".

El científico construyó su sistema de pronóstico por estadístico "hind-casting".

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Investigación Científica

Esto procesa los datos de los modelos climáticos previos para medir qué combinación fue más efectiva para predecir las tendencias de temperatura pasadas.

El efecto dominó de los eventos climáticos podría mover a la Tierra a un estado de 'invernadero'

Basándose en este análisis, Sévellec dice que el empuje estadístico hacia arriba de la variación natural este 2018 es dos veces mayor que el calentamiento global a largo plazo.

El próximo año, es probable que sea tres veces mayor.

Advierte que esto no debe verse como una predicción de que Europa tendrá más olas de calor, que América. Que habrá más incendios forestales, más sequía en Sudáfrica o que en el Ártico se derretirá más hielo. La probabilidad de estos eventos aumentará, pero su modelo se encuentra en una amplia escala global. No predice qué parte del mundo experimentará el calentamiento o en qué temporada.

Pero sus datos sugieren claramente que el agua en los océanos se calentará más rápido que el aire sobre la tierra, lo que podría aumentar los riesgos de inundaciones, huracanes, tifones y ciclones. Dijo que su modelo no debe verse como la última palabra, sino que debe tomarse junto con otros sistemas de pronóstico, incluidos aquellos que analizan con más detalle lo que está sucediendo a nivel regional.

El año pasado fue más caluroso que nunca y presentó un episodio de fenómenos de El Niño

El Dr. Sam Dean, científico jefe del clima en el Instituto Nacional de Agua y Investigación Atmosférica de Nueva Zelanda, dijo que el documento indicaba que la humanidad tendrá que depender menos de "años fortuitamente fríos" de los procesos naturales. En lugar del enfriamiento experimentado en la primera década del siglo, dijo que ha habido más calentamiento desde 2014 y esta tendencia parece que continuará. Si bien no podemos estar seguros exactamente cómo se desarrollarán las cosas, en este momento las probabilidades son más altas para los años calurosos.

Otros científicos elogiaron el documento, pero coincidieron en la necesidad de un análisis más amplio. "Los hallazgos sugieren que es más probable que tengamos años más cálidos de lo esperado en los próximos años. Pero su método es puramente estadístico, por lo que es importante ver qué predicen los modelos climáticos en función de todo lo que sabemos sobre la atmósfera y los océanos. Esos son más caros de usar, pero también usan más física climática e información de observación", dijo el profesor Gabi Hegerl de la Universidad de Edimburgo.

El profesor James Renwick de la Universidad Victoria de Wellington dijo que el nuevo sistema de pronóstico era inteligente, pero su valor solo será claro en el futuro. La tendencia más amplia, sin embargo, fue clara pues aseguró que si la tendencia al calentamiento causada por las emisiones de gases de efecto invernadero continúa, años como 2018 serán la norma en la década de 2040, y se clasificarían como fríos para fines de siglo.

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