Entre los muchos personajes internacionales que se han conmovido ante la muerte de Fidel Castro está el ex jugador de fútbol Diego Armando maradona. El argentino, que tiene un tatuaje de Ernesto Che Guevara en el brazo, publicó un muy sentido saludo a su amigo y confidente, Fidel Castro. Dijo que el líder de la revolución era su amigo, y siempre lo aconsejaban. Juntos conversaban de todo: desde política hasta fútbol, obviamente. Aunque la verdadera pasión deportiva de Castro era el beisbol. Nunca se equivocaba, dijo Maradona: “Una vez me dijo, cuando se fue Bill Clinton, que el que venía era peor, y llegó Bush”. A Maradona le “duele el corazón” porque se ha ido el más sabio de todos.

Seguidamente, el jugador hizo una especie de resumen de los logros socio-económicos de la revolución cubana: la eliminación del analfabetismo en un año, la desnutrición, la mortalidad infantil, brindar un médico para cada 130 personas, formación médica, vacuas contra el cáncer. Un protagonismo a nivel mundial aún a la edad de 90 años. “Querido por millones. Incomprendido por otros cuantos – escribió Maradona- Lo que nadie podrá hacer es ignorarlo”. Ese era para él Fidel Castro. Maradona estuvo mucho tiempo en un hospital en Cuba para curar la adicción a las drogas.