Nuevamente la hazaña de un mexicano le está dando la vuelta al mundo, y es que le señor Maximiliano Contreras, o mejor dicho, el atleta de alto rendimiento poblano tiene al mundo del ciclismo de cabeza después de logar colarse en el podio de ganadores con condiciones inverosímiles.

Viejo lobo de mar

Don Maximiliano, como dijimos, un agricultor [VIDEO] poblano, sorprendió a propios y extraños colándose en el segundo lugar del Sky Challenge Bike, considerada por medios locales como una de las pruebas más importantes de México y Latinoamérica. Lo interesante del caso es que el aparente competidor inexperto tiene 57 años de edad, aderezado por las características de su indumentaria de competencia.

Puede más el talento

La historia de Maximiliano esta dando de qué hablar en la red, por su edad, pero principalmente porque venció a sus contrincante con una bicicleta “común” (de esas que usted y yo usamos para ir a las tortillas) con un peso de casi 20 kilogramos, cuando las bicicletas elite para dichas competencias no rebasan los 5 kilos. Se dio a conocer que los competidores que Maximiliano dejó atrás invirtieron hasta 200 mil pesos en equipo.

Luego de que la noticia trascendiera, los medios no dejaron pasar la oportunidad de entrevistar al personaje del momento en el país. En una fotografía de la competencia se puede ver un atuendo bastante austero: tenis llenos de tierra y maltrechos, pantalones deportivos de baja calidad y un chamarra de tipo casual, nada en el parecía adquirido para hacer deporte, mucho menos de alta resistencia.

Se hizo viral

Ya en la comodidad de su hogar el ahora famoso competidor se dijo feliz por el resultado, y exhortó a los jóvenes a que lo hagan por gusto.

Dijo también que no cuenta con una dieta especifica y que come según sus posibilidades: frijoles, sopa y cuando puede, carne. Además de él, su hermano comparte el placer por la bicicleta y se hacen acompañar en las competencias.

La historia de Maximiliano nos hace cuestionarnos el apoyo y rendimiento de aquellos que en apariencia hacen todo por pertenecer a un grupo selecto de competidores de alto rendimiento, gozando de los privilegios que entrega también este sector. Hambre, como la de este personaje debería persistir; eso traería mejores resultados en muchos sentidos.

Por último, los organizadores dieron nota de la proeza y organizaron una comida para esta inspiración mexicana, además, las empresa que produce la bicicleta con que compitió, se comprometió a darle una de mejor calidad y apta para las competencias en las que participa. Estaremos pendientes.