Se sentía como una de esas películas de James Bond de cuando la franquicia estaba en su punto más bajo. Uno de esos en los que el malo tiene 007 (probablemente Roger Moore) atrapado y nefastamente dice: "Adiós, señor Bond". Y luego, con segundos de sobra, de alguna manera se escapa.

Cuando la Juventus [VIDEO] visitó al Lazio en el tercer lugar el sábado, estaban a cuatro puntos del líder de la liga, Napoli. Con sus rivales jugando más tarde esa noche en casa ante Roma, lo que estaba en juego era claro. La falta de victoria podría dejarlos a seis o siete puntos del Napoli y mientras que la Juventus todavía tendría un juego en la mano, el golpe psicológico sería aplastante.

La Juventus se encuentra el gol en los pies de Dybala

Después de 92 minutos físicos, feos y duramente reñidos, parecía un empate 0-0 clavado. El jefe de la Juve, Max Allegri, había desplegado un lado defensivo en parte por necesidad (Gonzalo Higuaín [VIDEO], Federico Bernardeschi y José Cuadrado no estaban disponibles) y en parte por decisión (Douglas Costa estaba en el banquillo). Parecía como si estuvieran contentos de mantenerlo cerca y alimentarse de los desechos, excepto que ninguno les caía encima, y ​​hasta ese momento, no había logrado reunir un solo remate.

Pero luego, en un abrir y cerrar de ojos, ganaron el juego. Miralem Pjanic encontró a Paulo Dybala en el borde del área con un pase por primera vez directamente de un permiso de Lazio. El delantero argentino conjuró un inteligente giro, rebotó contra Marco Parolo, cayó al suelo y, mientras parecía que no iba a poder rematar de alguna manera giró la pierna por el suelo con suficiente potencia y precisión que el balón rodó sobre el de Thomas Strakosha para enviar la redonda al fondo de las redes, dejando sin oportunidad al arquero en un remate cruzado que dio la victoria a los de la Juventus en el último suspiro.

La Juventus a un solo punto

La victoria en el último minuto pone a los actuales campeones a un punto de los líderes, el Napoli, que al perder ante la Roma dejaron todo servido para que los de Turín con un partido menos tengan la punta del torneo a un paso.

Fue la síntesis perfecta de tenacidad, confianza en uno mismo y calidad cuando importa: prácticamente las mismas características que le han permitido a la Juventus ganar seis títulos consecutivos de la Serie A mientras alcanza dos de las últimas tres finales de la Liga de Campeones.