Los Guerreros de Oaxaca llegaban este domingo con la obligación de emparejar la serie, si no querían caer en una desventaja mayor. Los Diablos habían ganado el primer partido de la final de la Zona Sur de la Liga Mexicana de Béisbol e intentaban poner la serie dos por cero.

El partido correspondiente a la Final de la Zona Sur y que se jugaba en el estadio Fray Nano de Ciudad de México era el segundo de la serie, que define a uno de los dos finalistas de la LMB. El día viernes los Diablos Rojos del México habían dado cuenta de los Guerreros de Oaxaca, por marcador de ocho carreras por seis y, de esta manera, picaron delante en la serie final.

Este domingo el equipo dirigido por Sergio Gastélum desarrolló toda su ofensiva, para anotar un total de trece carreras y así vencer a los escarlatas trece carreras por tres. Con esta victoria, la serie se iguala y se muda de escenario. Los próximos encuentros se jugarán en el estadio Eduardo Vasconcelos, hogar de los Guerreros.

El protagonista de la ofensiva de Oaxaca fue el cubano Yuniesky Betancourt, quien con dos vuelacercas impulsó tres carreras. Betancourt disparó en total cuatro imparables en seis apariciones en el plato y además anotó par de rayitas. Jay Austin, Julian Ornelas y Samar Leyva también contribuyeron impulsando un par de anotaciones cada uno.

El picheo de Guerreros respaldó a su ofensiva

Durante el encuentro del domingo, todo le salió bien al conjunto de Oaxaca. No solo la ofensiva destacó, sino que el picheo supo contener la ofensiva rival.

Vídeos destacados del día

El abridor del partido fue Irwin Delgado, que tras cinco entradas de labor se llevó la victoria. En su trabajo, Delgado permitió seis inatrapables y tres carreras, abanicó a cinco y dio un solo boleto.

Por su parte, el lanzador Gonzalo Sanudo fue el derrotado. Sanudo fue el abridor de los escarlatas, aunque solo trabajó por espacio de tres entradas en las que permitió cuatro inatrapables y tres anotaciones, además de otorgar una base por bolas.

La serie se muda a Oaxaca para los juegos tres, cuatro y cinco

A partir del próximo martes, la serie se muda al estadio Eduardo Vasconcelos, hogar de los Guerreros de Oaxaca y en donde se jugarán los siguientes tres encuentros. Si alguno de los dos equipos llega a barrer la serie en Oaxaca, se estaría clasificando a la gran final de la LMB.

La victoria conseguida por los Guerreros este domingo cobra vital importancia, porque con ella asegura al menos el quinto partido y que se juegue la serie completa en su estadio, además de tener la posibilidad de clasificarse en su propio campo a la serie definitiva.