Joe Mauer fue un joven chico de St. Paul, que tuvo la fortuna de poder brillar con el equipo de su ciudad. Los Minnesota Twins retiraron el dorsal 7 de uno de sus jugadores legendarios. El número de Mauer colgará en Target Field, junto al de leyendas como Carew, Killebrew, Oliva, Hrbek, Puckett, Blyleven y Kelly. La mayoría de esos nombres miembros también de Cooperstown. Mauer empezó a usar el número 7, cuando jugaba rookie ball y de allí se convertiría en su número para hacer historia, años más tarde en las Grandes Ligas.

Mauer jugó toda su carrera de 15 años con los Twins y debido a jugar en un mercado pequeño, no muchos le dan su merecido lugar en la historia. Joe es el único catcher en la historia de la AL, en ganar tres veces el título de bateo. Mauer también fue el MVP del joven circuito en 2009. El currículum de Mauer también tiene seis cupos en el juego de Estrellas y 5 bates de plata. Mauer fue drafteado primero global en 2001 por Minnesota y el resto es historia.

Mauer se convirtió en la cara moderna de la franquicia de los Minnesota Twins

El llamado "Natural" siempre mantuvo ese perfil humilde y generoso, a pesar de ser un primer pick global y toda la presión, que eso representa en MLB o cualquier liga. Mauer jugó de 2004 a 2018 con sus amados Twins. Ya fueron sus largas patillas o su capacidad natural atlética, Mauer parecía un jugador cara de franquicia de otros tiempos en el Béisbol.

Mauer fue parte de muchos equipos de los Twins, que con poco cartel y dirigidos por Ron Gardenhire, llegaron varias veces a la postemporada. Mauer fue el líder de ese núcleo de Twins de Morneau, Cuddyer, Hunter, Nathan, Santana y demás. Mauer (Champion Bat en la AL en 2006, 2008 y 2009). En 2009 tuvo su campaña de MVP gracias a 28 cuadrangulares, 96 remolcadas y la tremenda cantidad de 191 hits. El hecho de que mucha gente dude de poner a Mauer en Cooperstown en unos años, sigue siendo debido a que jugó en un mercado de bajo perfil.

Mauer debe tener su placa retirada en el Hall of Fame en unos años. Mauer acabó su carrera con un .306 de promedio, 143 HR, 923 remolques y 2,123 hits.

Mauer además supo adaptarse a las lesiones y conmociones, que tuvo en su tiempo como catcher. Mauer cambió de ser un bat de élite en cuanto a HR y demás categorías de un natural slugger, a alguien con un approach más sencillo pero igual de eficiente.

Mauer jugó los últimos 5 años de su carrera en la primera base, debido a las conmociones, que lo molestaron en gran parte de su trayectoria. Mauer adoptó un enfoque de ir a la banda contraria, al pararse en la caja de bateo. De esa manera, Mauer puso de forma callada números sólidos en sus últimos años en MLB. En 2017 tuvo su último gran año con .305 de promedio y 36 dobletes (segunda mejor marca en ese rubro en su carrera).

Mauer vio minada su carrera por conmociones, pero terminó con números de Hall of Famer

Mauer se retiró como el líder de los Twins en dobletes con 428 y sólo segundo en hits (Kirby Puckett). Los Twins siempre supieron que tenían en Mauer a un jugador especial y después de 2009 le dieron una extensión millonaria de 8 años y 184 millones. En 2013 sufrió una conmoción, producto de un batazo de foul y eso cambió su carrera para siempre. Mauer no fue el mismo bateador indomable, pero puso números decentes. Mauer sufrió otra conmoción en 2018 al ir por una pelota en zona de foul. Ya a sus 36 años, Mauer no tenía nada más que probar.

Mauer, sin las conmociones, fácilmente hubiera podido llegar al club de los 3 mil hits. Mauer jugó en 4 ocasiones en la postemporada (2006, 2009, 2010 y 2017) y en la serie divisional de 2009 contra los eventuales campeones Yanks, bateó un groso .417 con 5 hits y un remolque. En ese mágico año de 2009, fue parte de ese juego legendario de tiebreaker por la Central de la AL, ante los Tigers. Mauer pudo elevar en ese juego su promedio histórico para un catcher en la historia en una campaña hasta .365.

Al final, Mauer vio como su número 7 fue retirado en Target Field el fin de semana pasado. De esas historias que Hollywood pudiera tomar. Un chico local que se vuelve una leyenda en el equipo profesional de la ciudad. Mauer desde que era un niño en St.Paul siempre soñó jugar con sus Minnesota Twins. Una historia que parece cliché, pero que se volvió realidad.

¡No te pierdas nuestra pagina de Facebook!!
Haz clic para leer más